lunes, junio 17, 2013

Denuncian irregularidades en el Hospital de Jaguey Grande, Matanzas, Cuba.



Cuba, sistema de salud gratuita y medicamento a precios altos.

Por Rodolfo Noda Ortega.*
Yoselín Clemente,  de nueve años de edad, sufre de vitíligo. Sus padres no pueden comprarle el medicamento por los altos precios que tiene este en las farmacias cubanas.
Su madre, Yudelis Pérez, comenta que se personó en una Clínica ubicada en la Quinta Avenida de la barriada de Miramar, detrás de la clínica Cira García y allí solo venden los medicamentos en CUC (1 CUC equivale a 24 o 25 pesos moneda nacional).
Arnel Tamayo, padrastro de la niña mostró a este reportero los precios: Melagenina 39 cuc; Jabón 5, 25 cuc; Crema 16 cuc y Champú 3 cuc. 
Los elevados costos de estos medicamentos han provocado  protestas aisladas de pacientes y sus familiares, sin que el estado muestre interés en bajarlos.
A raíz de la inconformidad de los pacientes con los elevados precios, los especialistas cubanos han creado la loción repigmentante, como sustituyente de la Melagenina que continúa vendiéndose a 39 CUC.
El vitíligo es una enfermedad degenerativa de la piel en la que los melanocitos (las células responsables de la pigmentación de la piel) mueren, dejándose así de producir melanina (la sustancia que produce de la pigmentación de la piel) en la zona donde ha ocurrido la muerte celular.  En Cuba existen decenas de casos.
*Rodolfo Noda Ortega, Periodista del Centro de Información Hablemos Press (CIHPRESS). Reside en el municipio de Rancho Boyeros, Habana, Cuba.

domingo, junio 16, 2013

El Gobierno chavista quiere obligar a las madres venezolanas a dar teta a los niños.

Algunos de los artículos de la nueva ley declaran la guerra a las fórmulas lácteas y al biberón, como si del cigarrillo se tratara. Haga CLIC en el titulo para leer todo el artículo y vea el VIDEO a continuación.

sábado, junio 15, 2013

PADRE, PAPÁ, PAPI...

Como para cambiar un poco, poder reírnos y pensar un poco en vísperas del Día de los Padres, aquí les dejo este artículo humorístico que recibí por correo electrónico . Aprovecho para desearles un feliz día de los Padres….,
PADRE, PAPÁ, PAPI...
Por Daniel Samper Pizano.
Hasta hace cosa de un siglo, los hijos acataban el cuarto mandamiento como si no fuera dictamen de Dios sino reglamento de la Federación de Fútbol. Imperaban normas estrictas de educación: nadie se sentaba a la mesa antes que el padre; nadie hablaba sin permiso del padre; nadie se levantaba si el padre no se había levantado; nadie repetía almuerzo, porque el padre solía dar buena cuenta de las bandejas: para algo era el padre...
La madre ha constituido siempre el eje sentimental de la casa, pero el padre era la autoridad suprema. Cuando el padre miraba fijamente a la hija, esta abandonaba al novio, volvía a vestir falda larga y se metía a monja. A una orden suya, los hijos varones cortaban leña, alzaban bultos o se hacían matar en la guerra.
- Padre: ¿quiere usted que cargue las piedras en el carro y le dé de beber al buey? ¡Qué figura era el padre!
Todo empezó a cambiar hace unas siete décadas, cuando el padre dejó de ser el padre y se convirtió en el papá.
El mero sustantivo era una derrota. Padre es palabra sólida, rocosa; papá es apelativo para oso de felpa o perro faldero. Demasiada confiancita. Además -segunda derrota- "papá" es una invitación al infame tuteo. Con el uso de "papá" el hijo se sintió autorizado para protestar, cosa que nunca había ocurrido cuando el padre era el padre:
- ¡Pero, papá, me parece el colmo que no me prestes el auto...!
A diferencia del padre, el papá era tolerante. Permitía al hijo que fumara en su presencia, en vez de arrancarle de una bofetada el cigarrillo y media jeta, como hacía el padre en circunstancias parecidas. Los hijos empezaron a llevar amigos a casa y a organizar bailoteos y tomaderas, mientras papá y mamá se desvelaban y comentaban:
- Bueno, tranquiliza saber que están tomándose unos traguitos en casa y no en quién-sabe-dónde.
El papá marcó un acercamiento generacional muy importante,  algo que el padre desaconsejaba por completo.
Los hijos empezaron a comer en la  sala mirando el televisor,  mientras papá y mamá lo hacían solos en la  mesa. Y a usar el teléfono sin permiso, y a sustraer billetes de la  cartera de papá, y a usar sus mejores camisas. La hija, a salir con  pretendientes sin chaperón y a exigirle al papá que no pusiera mala  cara al insoportable novio y en vez de "señor González", como habría  hecho con el padre, lo llamara "Tato"...
Papá seguía siendo la autoridad de la casa, pero bastante maltrecha.
Nada comparable a la figura de prócer del padre. Era, en fin, un tipo querido, de lavar y planchar, a quien acudir en busca de consejo o plata prestada.
Y entonces vino papi.
Papi es invento reciente, de los últimos 20 o 30 años. Descendiente menguado y raquítico de padre y de papá, ya ni siquiera se le consulta o se le solicita, sino que se le notifica.
- Papi, me llevo el auto, dame para la gasolina...
A papi lo sacan de todo. Le ordenan que se vaya a cine con mami cuando  los niños tienen fiesta y que entren en silencio por la puerta de  atrás. Tiene prohibido preguntar a la nena quién es ese tipo despeinado que desayuna descalzo y en calzoncillos en la cocina.   
A papi le quitan todo: la tarjeta de crédito, la ropa, el turno para ducharse, la  afeitadora  eléctrica, la computadora, las llaves... Lo tutean, pero siempre en plan de regaño:
- Tú sí eres fula, ¿eh papi?
- ¡Papi, no me vuelvas a llamar "niña" delante de Juanca...
Aquel respeto que inspiraba padre, con papá se transformó en confiancita y se ha vuelto franco abuso con papi:
- Oye, papi, me estás acabando el whisky, marica...
No sé qué seguirá de papi hacia abajo. Supongo que la esclavitud o el destierro. Yo estoy aterrado porque, después de haber sido nieto de padre, hijo de papá y papi de hijos, mis nietas han empezado a llamarme "bebé".

Recibido por correo electrónico.

jueves, junio 13, 2013

Cuba presente en la Salud y la formación de médicos en Bolivia.


Desde 2005, Cuba tituló a 3.881 médicos bolivianos

Desde 2005, Cuba tituló a 3.881 médicos bolivianos
“Estamos presentes en los nueve departamentos, damos cobertura a 52 provincias y 68 municipios. Hemos graduado a 3.881 médicos desde 2005 y alrededor de 2.000 bolivianos continúan estudiando en Cuba en pre y posgrado”, informó el diplomático durante el lanzamiento del programa estatal “Mi Salud”.

Precisamente para este programa se trabajará con 125 médicos bolivianos graduados en Cuba. A este equipo se suma otro de 25 médicos cubanos especialistas en medicina general e integral.

“Nuestra brigada médica hasta el 28 de mayo en Bolivia ha ofrecido 58,5 millones de consultad, ha salvado 64.780 vidas y los cirujanos han realizado 140 mil intervenciones quirúrgicas en el marco de la Operación Milagro”, detalló el embajador cubano.

Además de las becas de estudio, el Gobierno de Cuba colabora con el país en otros programas de salud. Los médicos cubanos, por ejemplo, trabajan en Bolivia desde 2006 y, según datos del embajador, hasta enero de este año atendieron 58 millones de consultas, 132 mil cirugías y salvaron la vida de 62.225 personas.

En Bolivia, entre 2006 y 2008 se inauguraron 30 hospitales integrales con médicos cubanos y equipos donados por la isla.

En asuntos referidos a la educación, Cuba también apoya al país con el programa de alfabetización “Yo, sí puedo”, que permitió enseñar a leer y escribir a 820 mil bolivianos, y actualmente tiene en marcha un plan de posalfabetización. 
Pagina Siete


domingo, junio 09, 2013

Elogio de la roña…

Calcule usted, por cada caso confirmado, existen 200 más y diez mil por cada fallecido…
La homodegradación, homoputrefacción o descomposición moral del ser humano ha alcanzado el cénit en estos tiempos de malparidos y cubanos invasores con consentimiento. ¿A quién se le descuentan los fallecidos que ya lleva el brote epidémico de la rápido ascenso de la muy contagiosa influenza pandémica AH1N1? Desde 2010 la cobertura de vacunación disminuyó en el país encontrándose por debajo del mínimo recomendado de 95%. Pero mire usted que entre 2010 y 2011 escasamente un 15% de la población susceptible, niños y mayores de 60 años fue vacunado; pero no hay datos confiables. Además desde 2009 quedó un importante remanente que no fue inmunizado; así que hay muchos en espera para enfermarse. Calcule usted, por cada caso confirmado, existen 200 más y diez mil por cada fallecido.
Como reguero de pólvora ya son 18 entidades federales que han reportado casos pudiendo calcularse un aproximado de ciento ochenta mil personas en riesgo de enfermarse; 16 fallecidos. ¿Cuántos morirán? ¿Podrá esta nueva evidencia de indiferencia y criminalidad hacerlos reaccionar? ¨La misión milagro comenzará una fase de expansión  para la atención de los pueblos de la América Latina¨, dijo el ilegítimo mientras la epidemia de AN1H1 se expande por el país… ¿Por qué? Simplemente porque no se vacunó a los susceptibles. Pero no es todo, inexactitudes, errores injustificables y mentiras a diario produce tristeza viniendo de la responsable de la salubridad pública siempre a la defensiva: No hay ¨cerco epidemiológico¨ para un virus que convive con nosotros desde hace tiempo.
Habiendo epidemiólogos de postín en nuestro país, no serán llamados, pues engañan y saben que mienten porque desconocen qué hacer y cómo hacerlo. ¡La vacuna, como la información veraz, es efectiva y segura!
*El Dr. Muci Mendoza conocido profesional venezolano envía sus colaboraciones por correo electrónico de forma habitual a nuestro Blog.

jueves, junio 06, 2013

El anciano, la ambulancia y la “potencia médica”

LA HABANA, Cuba, junio, 2013. –No hace mucho, me encontraba de excursión por los montes verdes, junto a un grupo de amigos. El viejito de la finca que nos acogía se sintió muy mal, y su mujer había preparado todo para llevarlo a ingresar al Hospital Militar, en Marianao. Nosotros, que ya íbamos de regreso a la ciudad, lo montamos en el “tanque de guerra” que nos servía de transporte, solo que éste se nos rompió apenas salir de la finca, y entonces comenzó la odisea.
Ya anochecía y no se vislumbraba una solución para arreglar el carro. En tanto, el viejito permanecía sentado dentro, casi deshidratado, ciego e indefenso. Bajo esa presión, enciendo mi móvil, para ver si en esa loma había cobertura y conseguía  un servicio de ambulancias.
Comencé a llamar al 104, a la central de ambulancias, y cedí el teléfono a la mujer del paciente para que explicara la grave situación. Del lado de allá, se sentía a la operadora pasando un enorme trabajo para anotar las coordenadas del lugar donde nos hallábamos. Pasaron cinco minutos, hasta que la operadora terminó diciéndonos que teníamos que llamar a la base de ambulancias de Artemisa.  En fin, la respuesta del 104, fue concluyente: no podían ir a buscar al viejito.
Llamamos a Artemisa, y era imposible establecer comunicación. Volvimos a llamar al 104 y le explicamos la situación. Le rogamos a la operadora que hiciera una llamada de transferencia hacia Artemisa. A esta sugerencia, la operadora respondió que la gente de Artemisa no la atendería, pues la llamada vendría de la central y no de un paciente en medio de la carretera.
Luego de aquel inútil peloteo, decidimos llamar al 106, o sea a  la policía, volvimos a contar la delicada situación del viejito, más las respuesta que habíamos recibido por parte de la central de ambulancias. La policía tomó nota y coordenadas, y nos dijo que esperáramos, que ellos enviarían un carro patrullero para recoger al paciente.
En este vaivén pasaron dos horas. Cerca de las ocho de la noche, decidimos empujar el carro por el terraplén cuesta arriba, a lo largo de una distancia de unos dos kilómetros. Así nos echamos el vehículo a los hombros, todos empujando como unos toros, menos el viejito, que permanecía casi desmayado en el asiento trasero. Cuando faltaban unos 200 metros para llegar a la cima de la loma,  se aparecieron unos hombres montados en un carromato arrastrado por una yegua, y decidieron que la yegua remontaría el carro hacia la carretera.
De película fue lo que presenciamos. La yegua relinchó dos veces y se paró en dos patas, para romper la inercia del carro roto. Luego, salió trotando como a 40 km por hora, y el carro parecía una pluma detrás. Solo el chofer y el viejito enfermo vivieron esa experiencia dentro del carro. A los demás nos tocó caminar hacia la carretera.
Ya en la carretera, logramos llegar a un punto de venta de viandas. Era casi de noche, y no aparecía la ambulancia ni el carro patrullero. Me puse a parar carros para que nos remolcaran hasta Bauta. Paró un taxi (almendrón), cuyo conductor conocía a  nuestro chofer, y se prestó para trasladar al enfermo hacia el hospital de Bauta.
Así fue como logramos salir del lugar. Luego, pasada otra media hora, llegó el patrullero de Artemisa y le notificamos la situación, aunque ya era tarde, así que sólo pudieron escuchar nuestra historia. Por nuestra parte, remolcamos el auto roto y lo guardamos en un garaje de Bauta. A medianoche llegamos de vuelta a La Habana.
Fuente: Cubanet

*Polina Martínez Shvietsova -Camagüey (1 Diciembre 1976) - Poeta, narradora e investigadora -Miembro de la UNEAC - Graduada de Técnico Medio en Bibliotecología e ICTB, 1999 - Graduada del 4to curso de formación literaria Onelio Jorge Cardoso, 2001-2002 - Graduada en Logística en ayuda humanitaria y organización de proyectos. Centro Padre Llanos, Madrid, ISEBIT, 2003.Textos publicados en: Voces, Cubaencuentro, Diario de Cuba. -Su obra ha sido antologada tanto en Cuba como en el exterior.

Cuba ha elaborado una política de solidaridad internacional destinada a ayudar a las poblaciones más desheredadas del Tercer Mundo.

Un artículo encomiástico del comisario Lamrani puede leerse a continuación, tiene algunos datos interesantes. 

Cuba o la globalización de la solidaridad (1/3) 

por Salim Lamrani
Lunes, 03 de Junio de 2013 15:37
Cuba o la globalización de la solidaridad (1/3)
Desde el triunfo de la Revolución de 1959, Cuba ha elaborado una política de solidaridad internacional destinada a ayudar a las poblaciones más desheredadas del Tercer Mundo. Los resultados son espectaculares. 
Opera Mundi
   
            Desde 1963, con el envío de la primera misión médica humanitaria a Argelia, Cuba se ha comprometido a curar a las poblaciones pobres del planeta en nombre de la solidaridad internacionalista. Las misiones humanitarias cubanas se extienden por cuatro continentes y revisten un carácter único. En efecto, ninguna otra nación del mundo, ni siquiera las más desarrolladas, ha tejido semejante red de cooperación humanitaria a través del planeta. Desde su lanzamiento, cerca de 132.000 médicos cubanos y otro personal sanitario actuaron voluntariamente en 102 países.[1] En total, los médicos cubanos atendieron a cerca de 100 millones de personas en el mundo y salvaron un millón de vidas. Actualmente 37.000 colaboradores médicos ofrecen sus servicios en 70 naciones del Tercer Mundo.[2] 
            La ayuda internacional cubana se extiende a diez países de América Latina y a las regiones subdesarrolladas del planeta. En octubre de 1998, el huracán Mitch había asolado América Central y el Caribe. Los jefes de Estado de la región lanzaron un llamado a la solidaridad internacional. Según el PNUD, Cuba fue la primera en responder positivamente cancelando la deuda de Nicaragua de 50 millones de dólares y proponiendo los servicios de su personal sanitario.[3] 
            Se elaboró entonces el Programa Integral de Salud y se amplió a otros continentes como África y Asia. El PNUD señala una mejora de todos los indicadores de salud, particularmente una disminución notable de la tasa de mortalidad infantil, en las regiones donde se aplica.[4]

miércoles, junio 05, 2013

Un médico cubano protesta en Guatemala, se encadena y es detenido.

Un médico cubano se encadenó hoy a un poste del alumbrado público frente a la sede de la embajada de Cuba en Guatemala y lanzó críticas contra la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en el marco de la 43 asamblea general de la OEA.
Dr. Eduardo Rodríguez encadenado _Foto: Alex Cruz, elPeriódico
"Pedimos que los cancilleres que están reunidos hoy en Antigua se den cuenta de que no es posible que un dictador representa a toda la América Latina, la CELAC, y pedimos, también, porque aboguen para que en Cuba haya elecciones libres", señaló Eduardo Rodríguez, quien dijo tener 14 años de vivir en Guatemala.
Rodríguez, quien permanece sentado en una silla de plástico y con ambas manos sujetas a una cadena que, a su vez, colocó alrededor de un poste de concreto del alumbrado público, también sembró en la tierra algunos carteles con los mensajes: "... la CELAC es una vergüenza; Elecciones libres en Cuba; Sí al proyecto Varela".
Esta última corresponde a la postura del activista político cubano Oswaldo Payá surgida en 1998 por reformas políticas en el país caribeño.
La CELAC es un organismo intergubernamental surgido en 2010 como un proyecto del Grupo de Río y de la Cumbre de América Latina y el Caribe (CALC). La primera Cumbre de la CELAC, que sirvió para formalizar su constitución, tuvo lugar en Venezuela en 2011, y la segunda en Chile en enero de 2013. Cuba es uno de los 33 países fundadores del foro.
El manifestante dijo que permanecerá encadenado hasta que llegue la noche.
El médico Eduardo Rodríguez se encadenó en la Avenida Las Américas y calle 20, zona 14, para abogar por elecciones libres en Cuba.
Un médico cubano que se identificó como Eduardo Rodríguez, y que se había encadenado este martes frente a la embajada de Cuba, en Guatemala, para pedir elecciones libres en la isla, está detenido en Torre de Tribunales y su caso fue enviado al Juzgado de Paz.
Rodríguez también estaba solicitando "al pueblo guatemalteco que reflexionara respecto a las violaciones de derechos humanos que se llevan a cabo en su país", informó el periódico guatemalteco Prensa Libre.
Según Prensa Libre, el médico cubano vive en Guatemala desde hace 14 años y "calificó a Raúl Castro como el representante de la dictadura más larga de la región".

Nota del Editor: Para aquellas personas que conocen o se relacionan con el Dr. Eduardo Rodríguez le pedimos información adicional sobre este valiente compatriota y que le hagan llegar nuestra solidaridad y respeto.

lunes, junio 03, 2013

Salud publica en Cuba…, el mito y la realidad.

La Habana, 2 de Junio.- Uno de los mitos más celosamente manipulados, a lo largo de los más de 50 años de tiranía es, sin lugar a dudas, el mito de la potencia médica; que junto a otras gratuidades infecundas conforman el patrimonio mezquino de la fracasada “revolución redentora”.
Durante casi 30 años, toda la vida social y económica del país estuvo sostenida  por el bolchevismo totalitario de los sóviets.
Los sepultureros de la democracia no fueron capaces de crear una sola fuente de riqueza, ni generar un ápice de desarrollo sostenible; la prueba de ello, salió a flote con su dedo acusador cuando se vino abajo la ideología ruinosa del poderoso imperio del socialismo mundial.
Los planes quinquenales –donde se insertaban como parásitos privilegiados la Salud Pública y la educación- quedaron arrinconados en la historia como una mueca burlona de la decadencia.
Lo que quedó del Hospital Lebredo despues del Periodo Especial.
El comunismo cubano, se quedó sin argumentos para convencer, y la única motivación de su existencia es tratar de no morir ajusticiado.
La atención médica siempre fue deficiente; los grandes espectáculos de la ciencia cubana, siempre han estado reservados para mantener en cartelera la imagen teatral de una salud pública benefactora.
Cuando el ciudadano común solicita los servicios médicos preventivos, se encuentra con el desgano de profesionales mal pagados que tienen que trabajar limitados por la falta de recursos. Los hospitales, más allá de los retoques cosméticos de sus fachadas, son auténticos tugurios medianamente dispuestos para ofrecer algunos deficientes primeros auxilios.
Un profesional, que estuvo vinculado al sector de la salud en el nivel central,  aceptó responder algunas preguntas, siempre que no se revelara su identidad.
Según nuestro entrevistado, la única prioridad del gobierno, respecto a la atención médica,  “es mantener activado un programa de emergencias para eventualidades extremas; el resto, es utilizar los hospitales y centros asistenciales como campos de entrenamiento y experimentación para estudiantes y graduados latinoamericanos”.
Es bochornoso” –continuó-; “bochornoso y lamentable, que un país como Cuba, que exporta miles de médicos hacia los lugares más distantes, y en condiciones -muchas veces- extremadamente difíciles, haya delegado más del 60% de la atención médica regular en manos de estudiantes y recién graduados extranjeros sin ninguna experiencia”.
Sin embargo” –aseguró-, “para no apartarnos ni un mínimo de la verdad, hay que reconocer que no todo está mal. A pesar de la incapacidad estatal para proveer los recursos necesarios para el buen desempeño del ejercicio médico, se debe destacar la calidad humana de una gran parte del personal cubano que labora en el sector de la salud; ellos, son los que soportan -con su fardo de miserias cotidianas- todo el peso de la escases y la ineficiencia generadas –sobre todo- por la indolencia y la corrupción de la dirigencia política”.
Uno de los ejemplos que mejor ilustra el contraste, son los (CMF), Consultorios del Médico de Familia (la mayoría en estado deplorable), un programa de atención primaria  para el cubano simple, que la falta de recursos y el burocratismo estatal han convertido en centros de control estadístico sin capacidad ni condiciones materiales para satisfacer la más elemental de las urgencias; sin embargo, el desempeño humano del personal profesional que labora en estos centros logran llenar el vacío que dejan la escases de recursos y medios, como consecuencia del enorme desamparo estatal.   
Ada Lidia, una enfermera con 15 años de experiencia, confesó estar obstinada, por tener que justificar constantemente los incumplimientos en la entrega de resultados de chequeos médicos, o los cierres temporales del consultorio por falta de agua, o la imposibilidad de aplicar simples inyecciones por carecer de fluido eléctrico y no poder esterilizar el instrumental necesario.
Imagínese” –nos comentó- “que grado de indigencia laboral estamos padeciendo, que este consultorio ha estado hasta 11 días sin energía eléctrica, por habernos pasado en el consumo que tenemos asignado.
Un auténtico desastre, digno de la incapacidad de quienes nos gobiernan -concluyó.
Tengamos fe que sea cierto -y se cumpla-, lo que postula el viejo proverbio: “Nunca es más oscura la noche que cuando está amaneciendo”.
*Ernesto Aquino Montes, Periodista Independiente. Poeta y Editor del Centro de Información Hablemos Press (CIHPRESS). Dirección: Calle Bella Vista No 753 Bajo, entre Vía Blanca y Santa Lutgarda, municipio Cerro, La Habana. Tel: 5 381 91 11. Email: aquino.liberyvid@gmail.com.

domingo, junio 02, 2013

El problema de la obligatoriedad en la realización de las necropsias en los hospitales cubanos…, un caso.

Por: Dr. Santiago Márquez Frías.*
La señora Irene Borges Pereira, de 56 años de edad con carné de identidad 57010306532 y vecina de Villuendas No. 328 entre León y Quintín Bandera, en la ciudad de Manzanillo, Granma, denuncia la penosa situación ocurrida a ella y otros familiares en el hospital provincial Celia Sánchez Manduley, de esa ciudad.
El miércoles 15 de mayo de 2013 su hermano Andrés Florencio Borges Pereira de 46 años de edad y con dirección en Cocal No. 24 entre Mártires de Vietnam y Luz Caballero, que padecía de alcoholismo, cayó en coma y al ser trasladado para dicho hospital falleció, recibiendo sus familiares una adecuada atención en la sala de Emergencia, pero ellos, atendiendo a una petición  del fallecido, que ya había estado ingresado anteriormente por una encefalopatía, se negaron a la realización de la necropsia.
Foto de Irene Borges Pereira, denunciante.
El policía que se encontraba allí, nombrado Félix Hernández Pérez, con carné de identidad No. 72060507066 les dijo que existía una resolución que establecía que era obligatoria, pero que no la tenía en su poder, entablándose una fuerte discusión.
Al dirigirse ellos a la Dirección para constatar si esto era cierto, el Vicedirector de Enfermería, que se encontraba al frente de la institución tampoco tenía la misma, pero mientras tanto el policía aprovechó y la doctora de guardia Mayelín Ruiz Suárez ordenó hacer la necropsia.
Todo eso ocurrió antes de una visita del Partido al hospital, pues ya habían sido avisados de la misma  y se cambiaron las sábanas y mejorado la estética del Centro, pero según la denunciante no existe confort, ni hay agua corriente para baños y servicios sanitarios y estando allí se cayó la puerta de la morgue.
Al final el diagnóstico de la necropsia fue edema cerebral e intoxicación alcohólica.
La familia se siente dolida por la forma en que fueron tratados por dicho policía y que realizaran la necropsia a pesar de la negativa de los familiares y que nunca les mostraron la resolución que amparaba esta proceder por lo que estiman que sus derechos humanos fueron violados.
Manzanillo, Granma, 28 de mayo de 2013

*Médico. Miembro de la Red cubana de comunicadores comunitarios, reside en Manzanillo, Cuba.

sábado, junio 01, 2013

Lo que sucede cuando visitamos al médico en los Estados Unidos.

EL DOCTOR EN U.S.A.
Lo primero que me molesta es que en la consulta del doctor siempre nos recibe una joven y bonita muchacha -neófita en la materia- que pregunta: "¿Qué le sucede?" y ahí, aunque tenga un simple catarro y para que la próxima vez no vuelva a preguntarme le exagero y le miento: "Tengo una inflamación en el frenillo del pene debido a que siendo un niño el veterinario no quiso hacerme la circuncisión , además he notado que tengo un testículo más grande que el otro ¿usted me revisa eso antes o espero que el médico le dé un vistazo"...
Para comenzar tengo que decirles que los médicos allá en Güines me mal acostumbraron y me mal criaron tanto que NUNCA PUEDO ACEPTAR CON BENEPLÁCITO A SUS HOMÓLOGOS EN ESTE PAÍS. Allá yo tenía un catarro, fiebre y tos y el médico venía a mi casa,  me chequeaba, me ponía una penicilina, me daba unas cuantas pastillas, cobraba dos pesos y me despedía con inmenso cariño y una sonrisa en su cara. Le decía a mi madre: “Ana, hágale una sopa de pollo al niño” y mi papá tenía la gentileza de cargarle su maletín hasta el carro.
Aquí  con fiebre de 102  tengo que levantarme e irme al doctor. Si es un fin de semana hay que esperar hasta al lunes, o ir a EMERGENCIA, y eso no se lo recomiendo ni al peor de mis enemigos.
Llego a la consulta del Doctor y aquello está lleno de enfermos. Inmediatamente me parece que yo estoy mejor que todos los presentes y que seguramente me “van a pegar lo que ellos tienen”.
Esta vez me recibe otra  muchacha  que luce un poco amargada y eso lo acepto mejor porque ¿Cómo no va a estar molesta, la pobre, rodeada el día entero por personas quejándose? Además, como yo me siento mal tampoco me gustaría ver a la recepcionista riéndose y contenta de la vida.
Como esta es otra empleada me pregunta “¿Qué le pasa?” En primer lugar me parece obvio lo que me pasa, estornudando y sonándome la nariz a cada instante, y en segundo ya les dije que me cae como una patada tener que explicarle a nadie que no sea el médico lo que me sucede. Por lo tanto, le digo de mala gana "Creo que tengo  una tuberculosis extremadamente contagiosa" y la muchacha sin inmutarse me dice: “Tome asiento”. Me cobra el deducible y esto es adicional a lo que paga mi seguro.
Antes de sentarme cojo una revista. Total ya por experiencia sé que no voy a leer nada. Me es imposible concentrarme en la revista con el desespero que me entra por acabar de ver al médico e irme a acostar tranquilo en mi casa. Además los magazines que tienen ahí son una basura y me perturba la idea de que “deben  tener 20 mil microbios de los pacientes que han tocado esas revistas antes que yo”...
Después de una hora una enfermera casi grita: “¡Esteban Fernández!” y  ya estoy seguro de que voy a ver inmediatamente al médico. Pero de eso nada, me meten solo en alma en un cuartito más chiquito.
Ahí descubro que además de catarro yo padezco de ansiedad, de claustrofobia, de paranoia, de terror a la soledad y de delirium tremens. En ese momento traigo a mi mente a Eddy Carreras, a Gerardito González, a René Cruz, a Armando Valladares, a Eusebio Peñalver, y a cuanto ex preso político yo recuerdo para poder decirme: Compadre, si estos patriotas estuvieron un montón de años encerrados en las cárceles castristas ¿por qué tú no puedes estar aquí media hora?
De pronto, entra el doctor, parece que está apurado, me toma la presión (que no tiene nada que ver con el muermo que yo tengo) me pone el termómetro en la boca, me dice: “Ahora tienes un poco de fiebre". Me receta un montón de antibióticos que yo sé me van a desbaratar el estómago.  Le pregunto: “Doctor ¿me puede poner una inyección mejor?”. Tajante me responde: “No señor, tome mucho líquido y vuelva el próximo lunes y  si sigue con malestares  te hacemos exámenes de sangre, radiografías y entonces te refiero a un especialista”...
Y me parece como que el galeno tiene más claustrofobia que yo porque solo estuvo tres minutos en el cuartito conmigo. Al salir de la farmacia me doy cuenta que, entre el médico y las medicinas, he gastado más que una vez que fui  a Las Vegas a ver a Elvis Presley.
Recibido por correo electrónico.