lunes, septiembre 04, 2017

Las ruinas “del mejor hospital de Maternidad en Cuba”…, según palabras del sátrapa cubano.

Este articulo trata sobre el conocido  Hospital Lebredo, adjunto al Hospital General Docente “Julio Trigo López” donde radicaba el servicio de Obstetricia, Ginecología y Neonatología de este Hospital General. Allí trabajé entre 1991-1996 en el Servicio de Oncología, ya por esta fecha la destrucción era casi total. Fui testigo de cómo fue destruyéndose poco a poco esta facilidad hospitalaria que en el año 1989 había recibido un mantenimiento capital. En los años que trabaje allí, se instaló un servicio de Oncología Ginecológica que de inmediato dejo de funcionar porque los dos médicos especialistas asignados se agenciaron sus viajes a Mozambique y aquello quedo al garete. Cada tarde mientras esperaba, veía desde el Dpto. de Quimioterapia como descolgaban los colchones para robárselos. Lo primero que dejaron destruir y robar fue el anfiteatro, después todo lo demás. Lean lo que dijo en la inauguración el sátrapa:
"El mejor Hospital de Maternidad de Cuba"
Bueno, creo que tenemos una magnífica instalación hospitalaria. Se terminó hace unas semanas y ya ha comenzado a prestar servicios, salvo que la inauguración se retrasó un poco. Eso está bien, porque todavía estamos a tiempo. Estaba diciendo que es una magnífica instalación hospitalaria. Le pregunté al inversor de salud pública: ¿Cómo se compara con otros hospitales de maternidad? Me dijo: Sin duda, éste es el mejor de Cuba. Esto es lógico porque pienso que cada cosa nueva que hacemos debe ser mejor... Como con cada uno de estos hospitales, habrá algo que será enmendado; habrá cosas que serán perfeccionadas. A pesar de que son proyectos similares, no hay duda de que cada uno será mejor que el otro. Aquí, sin embargo, tenemos el mejor hospital de maternidad-infantes en el país. "
Fidel Castro Ruz, mayo 1989

LOS FANTASMAS DEL FRACASO
Por: Agustín Figueroa Galindo
Como un edificio fantasmal, salido de una película de terror, se encuentra en ruinas el antiguo Hospital “Lebredo”, este centro fue fundado en el año 1936, se bautizó –en primera instancia- como Sanatorio La Esperanza. En sus inicios prestaba servicios médicos a pacientes tuberculosos, con los años fungió como Hospital Gineco-obstétrico. Varias generaciones de habaneros vieron por primera vez la luz del sol en este hospital, esta instalación contaba con 3 pisos y después de tomar el poder el régimen, en 1959, se le realizó una ampliación, agregándole 2 pisos.
Servicio de Gineco-Obstetrica del Hospital General Docente
"Julio Trigo" 
Toda aquel que visitó este hospital años atrás y pudo constatar su arquitectura, hoy siente pena por las condiciones en que se encuentra está instalación. Jesús Lobaina es un señor de 79 años de edad, oriundo del Reparto Párraga, en el municipio Arroyo Naranjo, explicó apenado que sus hijos y nietos nacieron en este centro médico.
Asegura que cuando la instalación dejó de prestar servicios, la despreocupación y corrupción por parte de los dirigentes de salud pública fue tanta que el vandalismo se apoderó de la edificación, al punto que se robaron, puertas, ventanas, azulejos, lozas, muebles, cables eléctricos, tuberías de agua, lavamanos, tazas de baño, interruptores de corriente; afirmó, -con el humor que acompaña al cubano, hasta en sus peores momentos-, “lo dejaron pelado”.
Pasillo interior de lo que fuera Servicio de Gineco-Obstetricia .
Camine muchas veces por ese pasillo
Otra persona que se unió a la conversación, dijo que en el momento que este hospital fue clausurado, los vecinos de este Reparto enviaron cartas al Poder Popular durante mucho tiempo, para que le cedieran esta edificación con el fin de repararla con sus propios medios y construir apartamentos que mejoraran sus condiciones de vida. Pero con una justificación u otra siempre les negaron la posibilidad, lo que ha hecho que los residentes aseguren que el gobierno prefirió que se derrumbara antes de entregárselo a la población que tanta falta le hace.
La joven Rosana de la Caridad Fuente, que dijo ser madre de dos niños menores de edad, intervino para explicar que tanto ella como los demás vecinos, se encuentran aterrados, porque la ruina se ha convertido en el hábitat de insectos, roedores y lo peor son los delincuentes; incluyendo homosexuales que se prostituyen y lo utilizan como lugar para tener relaciones sexuales; drogadictos y exhibicionistas del nudismo.
Mensaje para el Presidente Busch

Asegura que los vecinos se han quejado a todas las instancias gubernamentales para que le den solución a este problema, porque el lugar es un foco de alta peligrosidad, al punto que por las noches han asaltado e intentado violar a personas que tratan de cortar camino para dirigirse a los hospitales aledaños como el Hospital “Julio Trigo” y el Hospital Pediátrico Aballí.
En mi opinión personal, aquellos que detallaron la situación existente, se quedaron cortos en su descripción, porque cuando me dirigí al edificio a tomar las fotos, fue como si estuviera en un lugar espeluznante; no obstante, llama la atención un letrero que lleva años pintados en la pared de esta ruina, que reza: “Bush cara de guante no hay agresión que Cuba no aguante”.
Si se queda analizando un poco esta pintura podría preguntarse: ¿De dónde vino la agresión que destruyó este centro hospitalario?  Al parecer el desinterés, la despreocupación de las autoridades y la corrupción institucional a todos los niveles en que se encuentra sumido nuestro país, es peor que cualquier ataque que puedan cometer los “imperialistas”.
La Habana, 31 de agosto de 2017
Nota: Las fotos del articulo son del autor del mismo, Agustín Figueroa Galindo.
*Comunicador de la Red cubana de comunicadores comunitarios. Reside en Ciudad de La Habana y sus notas se encuentran en la red. E-Mail: comuni.red.comunitaria@gmail.com
Información adicional:
How the best maternity-infant Hospital in Cuba looks now.

domingo, septiembre 03, 2017

Pinar del Rio, Cuba: “en los hospitales hay más suciedad que en nuestras propias casas”.

Muy lejos de la verdad. 
Por Dagoberto Martínez.* 
Muy lejos de la verdad de lo que sucede en Pinar del Rio, estuvieron los festejos por la celebración del 26 de julio; se puede decir que este es un pueblo lleno de incertidumbres e insatisfacciones.
Ni siquiera convencieron las intervenciones del acto central por la fecha, que se consideran palabras huecas, sin sentido y colmadas de dudas para la población. Todo el mundo está cansado de ver que Pinar del Río continúa igual que las décadas del 60 o el 70, no hay avances.
Muchas son las preocupaciones que tiene la sociedad cubana, de la que formamos parte los pinareños, pero dentro de ellas está la situación de los centros hospitalarios, en particular en nuestra provincia se esperaba que recibieran una amplia reparación con motivo de esa fecha, pero no fue así.
Ejemplo de ello lo tenemos en el Hospital Clínico Quirúrgico Docente “León Cuervo Rubio”, ubicado en el casco del municipio cabecera, donde las filtraciones, pisos destruidos, baños en pésimo estado, la falta de higiene en los cubículos de las enfermeras, así como en otras áreas, la falta de agua potable, e incluso la presencia de numerosos grupos de insectos, se hacen notar.
Contó la señora Dora Medero, acompañante de un paciente hospitalizado en la Sala C, que es denigrante ver a enfermos y acompañantes a la hora del baño, tener que bañarse en la parte de los inodoros, ya que el piso de las duchas está destruido, al igual que el de la entrada de los baños.
Así también comentó la señora Caridad Acosta -la cual acompaña uno de sus hijos en ese Centro- sobre la higiene del hospital que es una de las más mala en toda la red de hospitales, se manifiesta en la escasez de agua potable para los baños y para asearse; además de las filtraciones en muchos de los techos de los pasillos. “Es lamentable, que en nuestras viviendas los inspectores epidemiológicos, nos exijan tanto, cuando en los hospitales hay más suciedad que en nuestras propias casas”.
Qué tiempo más tenemos que esperar para que la dirección del gobierno ponga carta en la Salud Pública, tan importante para nuestro pueblo, porque no incluyeron los Centros Hospitalarios en el plan de reanimación en saludo al 26 de julio, o es que los pinareños no se merecen una atención médica acorde a los esfuerzos que según el propio régimen han realizado.
Es hora de decir basta ya de  permitir que nuestras riquezas sean empleadas donde menos lo necesitamos y que nuestros esfuerzos sean en vano.
Pinar del Río, 31 de agosto de 2017 
*Comunicador de la Red cubana de comunicadores comunitarios. Reside en La Coloma Pinar del Rio. E-mail:  comuni.red.comunitaria@gmail.com

viernes, septiembre 01, 2017

Una niña cubana con diagnóstico de Neuropatía sensitiva autonómica hereditaria tipo IV, enfermedad rara que requiere atención especial.

La niña  Yahaira Naila Diéguez Naranjo de 4 años de edad  al año y ocho meses de nacida, y después de realizarle exhaustivos chequeos, un equipo médico del hospital pediátrico de Centro Habana diagnosticó la enfermedad .Es  el único caso en Cuba y que en el mundo solamente se habían reportados unas decenas de personas con este raro padecimiento.
Yahaira Naila Diéguez Naranjo 
Las afectaciones que la neuropatía sensitiva autonómica hereditaria tipo IV provoca en la niña el síndrome febril intermitente, la anemia ferropénica, la inmunodeficiencia combinada severa, la epilepsia asintomática y el retraso en el desarrollo psicomotor y del lenguaje. Entre las recomendaciones de los médicos, cuando les preguntamos sobre la esperanza de vida de mi nieta, están darle una mejor calidad de vida. Esto no es posible en Cuba donde hay serias limitaciones para crear las condiciones apropiadas para el cuidado de la niña.
Más que hacer énfasis en las limitaciones y los problemas que han afrontado la familia y de lo cual se ha hecho eco el diario digital Diario de Cuba. Tratamos en esta nota de hacer llegar la información de esta rara enfermedad, compartir esta y permitir que alguna personal profesional o no se solidarice y comparta la experiencia de esta rara enfermedad, que muy pocas personas la padecen.

La Neuropatía sensitiva autonómica hereditaria (HSAN4, por sus siglas en inglés) es un trastorno hereditario caracterizado por anhidrosis, insensibilidad al dolor, comportamiento de automutilación y episodios de fiebre. Se han publicado varios cientos de casos. La enfermedad aparece durante la primera infancia. El tratamiento es de apoyo y está orientado a controlar la hipertermia, evitar la automutilación y tratar problemas ortopédicos que pueden causar potencialmente deformidades graves e invalidantes. Es necesario ayudar a las familias a afrontar los problemas conductuales y educativos. El pronóstico para las funciones independientes depende del grado de expresión de la enfermedad y la capacidad para controlar los problemas clínicos secundarios.
El diagnostico de esta niña cubana ha sido posible por el desempeño de médicos cubanos especialistas del Hospital Pediátrico de Centro Habana  y posiblemente intervención de otros especialista formando un equipo multidisciplinario. Pero de lo que se trata es de mejorar las condiciones de vida de la niña para que pueda sobrellevar esta enfermedad grave e invalidante, que requiere de atención y cuidados especiales.
Esperamos que todo el que lean esta nota haga llegar esta información a aquellas personas e instituciones  en otros países que prestan especial atención a los pacientes, sobre todo niños(as) con enfermedades raras. Ellos también requieren de intercambiar con otros pacientes y familiares sobre cómo afrontar la enfermedad.
Siempre es posible hacer hago para mejorar la calidad de vida de aquellos pacientes en la primera infancia con enfermedades raras.
No tenemos la dirección de la familia en La Habana, como sea manténganse intercambiando información y tal vez la niña en alguna medida pueda ser beneficiada.
Dr. E A González.


lunes, agosto 21, 2017

Médicos cubanos convertidos en cibercombatientes por el Ministerio de Salud Pública.

Encontramos un revelador artículo [1] en el sitio web de temas cubanos ,El Estornudo, trata de la utilización de cubanos vinculados con la enseñanza de la informática o profesionales que a cambio de una conexión a internet se prestan para convertirse en troles , esto es en cibercombatientes de la Revolución en la red. Esto no es nada nuevo para los que participamos en la red y sobre todo para los que editamos blogs de temas cubanos. Esto de emplear troles no es nuevo y muchas veces los ataques son más dedicados como es el hacker y la creación de blogs espejos, entre otras acciones. Aquí encontramos la utilización de los médicos, esos que han sido manipulados y se les entrega laptops o conexiones a internet para que ataquen desde sus pobres equipos, conexiones y mentes canallescas. Esta nota forma parte de un artículo más extenso:
Nos dieron una PC, conexión y nos dijeron: esto es una operación y cada dos días, al menos durante una hora hablen bien de Cuba y fájense con los que hablan mal”.
Los “guardianes” del ciberespacio cubano no solo existen en el Ministerio del Interior. La mayoría de las instituciones estatales cubanas también realizan la misma labor añadiéndole al objeto social de sus trabajadores la misión de “combatir” en Internet.
Doctor Trol en Cuba
En el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) sucede igual. Ricardo Gálvez es anestesiólogo del Hospital Calixto García y dice que desde principios de año “a todos los trabajadores de la institución nos han dicho que el estado cubano pide nuestra colaboración para combatir en Internet a los contrarrevolucionarios”.
Gálvez se refiere a una resolución interna de su Ministerio (MINSAP) emitida y que se filtró a la prensa internacional el pasado 31 de enero por Alfredo Rodríguez Díaz, director de informática y comunicaciones del MINSAP. En una de sus líneas, el documento dice: “Es misión de los activistas y cibercombatientes estar alertas ante la divulgación de noticias que puedan afectar a la Revolución”.[2]
Otro de los objetivos de los cibercombatientes es insertarse en la llamada blogosfera cubana y desde allí posicionar mensajes alegóricos a la Revolución y participar de manera activa en los debates públicos que tienen lugar en ese escenario.
No se trata solo de rebatir lo malo, sino de aportar y ayudar a los blogueros a no desvirtuarse, se trata de evitar por todos los medios de no mostrar al enemigo nuestro lado flaco”, dice el oficial Rodríguez, que a diferencia de las redes sociales, si mantiene actualizado con periodicidad un par de blogs en los que por ningún lado sale su verdadero nombre.
Entre nosotros y el resto de las instituciones que trabajamos en conjunto en esta tarea del país tenemos decenas y decenas de blogueros insertados en la blogosfera”




[1] Jiménez, A. (2017, Agosto 17). Cuba y su ejército de troles. Retrieved August 21, 2017, from http://www.revistaelestornudo.com/cuba-ejercito-troles/
[2] Almeida, J. J. (2017, Marzo 13). Cuba: directivas para ciberofensiva desde el Ministerio de Salud Pública. Retrieved August 21, 2017, from https://www.martinoticias.com/a/cuba-ciberofensiva-redes-sociales-salud-publica/140939.html

sábado, agosto 19, 2017

La emigración médica en los primeros años de la Revolución.

En la mañana  del primero de enero del año 1959 nos llegó la revolución. El regocijo colectivo alcanzó a todo un pueblo. El juglar alborozado dijo que las sombras habían dado paso a la luz, los héroes triunfantes eran semejantes a palomas armadas y bravas; las hieles se convirtieron en miel, la ortiga en clavel y ya la Patria toda no sería más un cuartel..., así nos dijeron y nos cantaron. La sociedad de asombro quedó exhausta y prontamente expuesta. Nos llegó una revolución tan revolucionaria que nos endilgo una tiranía y un socialismo cuartelero. Así estamos aún lapidados y agónicos.
De esa sociedad de cubanos entregados a un devenir incierto e intensamente politizado eran parte unos 6261 médicos , agrupados en una organización gremial bien establecida, de dedicación honrada y excelencia cívica. Muchos de ellos dados a la práctica y la enseñanza de la Medicina en una Universidad considerada entre las mejores.
Se repite hasta el cansancio que la primera víctima de una guerra es la verdad, durante el periodo insurreccional ya la verdad había sido atormentada, con lo que venía después…, el asalto al poder. Definitivamente la verdad fue la primera víctima de la dictadura.
Para ello se re escribe la historia, se cambia esta si es necesario y se inventan informaciones que seduzcan  a una sociedad  entusiasmada por el triunfo y proclive a la mentira. De inmediato se dio la noticia – fraude de los 20 mil muertos causados por el régimen de Batista[1]. Verdadera aberración informativa lo fue aquella noticia del padre que le daba los cráneos a su hijo para que jugara, con foto incluida, que trataba de mostrar todo lo cruel que fueron los perdedores[2] . Una de las informaciones que más influyó en la conciencia colectiva, fue la noticia de que en los primeros años de la revolución Cuba fue despojada, por el imperialismo, de la mitad de sus médicos. Es así que la naciente revolución y su recién estrenado sistema de salud se topaba con un problema de emigración médica de tal envergadura que ponía en peligro la salud del pueblo. “Nos dejaron con 3000 médicos”  dijeron y aun dicen sin reparos.
En este artículo tratare esta información, sus implicaciones y las razones que han tenido y aún tienen los médicos cubanos para decidir emigrar del país que estableció desde enero de 1959 la dictadura del proletariado; sus razones, frustraciones y temores.
Es el  artículos de los doctores Araujo Bernal y Rodríguez Cavaldá (1968)[3] en primer término y el otro artículo del doctor Rojas Ochoa (2015)[4]; el primero contaminado por la ideológica y el segundo más reciente y revelador; es que disponemos de datos precisos sobre los médicos cubanos que emigraron en los primeros años de la Revolución. Los autores se remiten a datos del Colegio Médico entre los años 1953-1965.
Entre los años 1953-1956 emigraban de Cuba un promedio anual de 34 médicos. En los años 1957 y 1958 estuvo cerrada la Escuela de Medicina y al reiniciarse las actividades de esta, en el año que nos liberaron, solo emigraron 42 médicos. A partir del 1960 aumenta la emigración médica, siendo el año de 1961 cuando emigran el mayor número de médicos (778). A partir del 1962 desciende el número de médicos que emigran porque la recién estrenada dictadura socialista echo el cierre, así de sencillo.
Al déficit de médicos que emigraban se sumaban las graduaciones de nuevos médicos  que venían ocurriendo y los médicos que llegaron a Cuba provenientes de otros países, latinoamericanos o de Europa del Este. De acuerdo al doctor Rojas Ochoa, nunca hubo una pérdida de la mitad de los médicos cubanos, ni se originó un éxodo masivo ni asistimos a un colapso del sistema de salud. Vean los datos y pueden sacar sus propias conclusiones.
Ahora bien, ¿que  ocasionó una emigración súbita de médicos cubanos en el 1961 (778) cuando en los años de los cincuenta solo emigraban, en promedio, unos 34 médicos cada año? La respuesta es sencilla: había llegado la revolución, socialista, ésta, y los aprendices de comunistas empezaron a hacer de las suyas.
Con la llegada de los libertadores, se crea de inmediato el Partido Médico de la Revolución, especie de Brigada de Respuesta Rápida conformada por médicos procastristas que tenían como primer objetivo controlar y acabar con el Colegio Médico Nacional de Cuba. Es así que los médicos cubanos ven de inmediato que su organización gremial comenzaba a ser acosada por los médicos revolucionarios y el gobierno. Se trató de eliminar la Inamovilidad Médica que era un logro del gremio ante las arremetidas del gobierno de Batista para quitar y poner funcionarios médicos a su antojo. Se aplicó la coacción militar previa a las elecciones del Colegio Médico de La Habana. Se produjo un verdadero asalto a la organización médica cuando los retorcidos miembros del Partido Médico de la Revolución con el apoyo del gobierno lograron el control total en la Asamblea Médica Nacional en diciembre de 1959. Necesitaron solo un año para dar cuenta del Colegio Médico Nacional.[5]
En este mismo año de la liberación comenzaron las depuraciones de los profesores de Medicina de la Universidad de la Habana. Entre los depurados, jubilados y renunciantes; el claustro había perdido 74 profesores que representaban el 47% del claustro que había reiniciado sus labores en enero de 1959. En una segunda limpieza académica entre los depurados  y los renunciantes, fueron 80 profesores que dejaron la Facultad de Medicina. Cuando se aplica la Reforma Universitaria en el año 1962 quedaban en la Facultad de Medicina, entre profesores antiguos y contratados, 23 profesores en las diferentes cátedras. [6]
Bajo el control de los forajidos de bata blanca se acordó impedir la salida a los médicos sin previo permiso del Comité Ejecutivo del Colegio Médico Nacional, designaron a dedo el director del Seguro Médico y se robaron el  edificio del Colegio Médico Nacional donde ha estado el Ministerio de Salud Pública (MINSAP). Trataron sin conseguirlo de obligar que los médicos  apoyaran  y firmaran  la “Declaración de La Habana”. Se obligó a los médicos a incorporase al Sindicato de Trabajadores de la Salud, dejando a un lado el Colegio Médico Nacional que más tarde sería disuelto. Todas las sedes locales del Colegio Médico Nacional fueron “donados” a la Revolución. Dieron cuenta de la Ley de colegiación médica, establecieron la obligatoriedad del servicio médico social, la modificación del juramento hipocrático y la abolición de la práctica de la medicina privada. El 1º de mayo de 1966 se decide la disolución del Colegio Médico Nacional.[7]
La revolución se estableció como una dictadura totalitaria y de vocación criminal, todos los derechos fundamentales han sido vulnerados. Desde  enero de 1959 vivimos  bajo una satrapía en un país donde nadie quiere vivir.
Considerando todo lo anterior podemos entender por que los médicos cubanos comenzaron a emigrar a partir del año 1960, éxodo tan prolongado que no se ha detenido en más de medio siglo.
Pero explicaciones como esta no las proporciona del doctor  Araujo Bernal. Este retorcido personaje, que en el año 1940 participaba en el “Tren de la Victoria” durante la campaña presidencial de Batista, y que en 1958 sirvió de corre ve y dile de la fracción comunista del Colegio Médico Nacional cuando progresaban las gestiones del denominado Conjunto Cívico de Instituciones Cubanas; en los años sesenta, metido de lleno en la estructura administrativa-ideológica de la revolución señalaba las características y motivaciones de los médicos cubanos que emigraban en número tal que supuso una preocupación para la dirigencia de la revolución.
Entre los factores que considera  para explicar la emigración médica en los años sesenta están : la procedencia y pertenencia de clase, la concepción capitalista de la Medicina, el papel del médico en la sociedad, la referencia a la práctica médica de excelencia en los EEUU y las consideraciones de que este país tiene, para todos, el modo de vida americano[8] . Olvidan los justificadores de la dictadura que las gentes vive y trabaja en libertad y que la tiranía, el desprecio al derecho y la dedicación cautiva de la práctica médica no le interesa a ningún profesional de la salud ni en Cuba ni en ningún otro país. Por eso se iban en los sesenta y por eso se van en el presente.
¿Qué médico quería la revolución socialista y su líder máximo?, el fidelísimo retoño martiano; aquel que siendo un titán de la hazaña, en el enero incierto de 1959, regaba  orquídeas y flores de montaña. No aceptaban a los que traicionaban a su patria que poco  podían hacer para el desarrollo de la medicina, enmarcada en la humana concepción socialista; querían a hombres médicos genuinamente revolucionarios y leales a la medicina y a su patria. [9]
Que los médicos  cubanos se van, desertan, presentan la salida, esperan por el permiso, sufren la espera de la firma del ministro…, de todo hacen; es una realidad que persiste en el tiempo. Solo desde el Brasil, 1 439 médicos cubanos emigraron a Estados Unidos a través de la Cuban Medical Professional Parole (CMPP) en el año 2016, antes del cierre de este programa; varados en Colombia porque no pudieron beneficiarse con este programa, cerca de 300 médicos cubanos esperan. Todo indica que más de medio siglo después de establecerse la dictadura en Cuba estos médicos cubanos no se ajustan a la condiciones de revolucionarios genuinos y leales a la patria socialista.
¿Por qué se van los profesionales médicos cubanos?; por la misma razón por lo que se van en oleadas sucesivas los cubanos, en salidas ilegales que no cesan y en deserciones que no acaban. En un país donde se implantó  un control total por una tiranía comunista, donde el derecho ha sido despreciado y la honradez se ha alejado, donde la miseria se hace ostensible y no hay oportunidad alguna para la dedicación libre; donde la virtud tropieza y hay un desdén a la civilidad y el decoro; no queda otra..., hay que irse.
Cuando termine esta pesadilla, exiliado como somos, regresaremos; que no quepa la menor duda. ¿En qué condiciones vamos a regresar? Ya veremos….,
2017©


                                                                                


  










[1] Lago, A. M. (2002, Octubre 30). El fraude de los 20.000 muertos de Batista. Retrieved August 7, 2017, from http://arch.cubaencuentro.com/sociedad/2002/10/10/10203.html
[2] González, E. A. (2008, Octubre 11). “El Padre le daba los cráneos de sus víctimas para que jugara”. Retrieved August 7, 2017, from https://medicinacubana.blogspot.com/2008/10/el-padre-le-daba-los-crneos-de-sus.html?m=1
[3] Araujo Bernal, L. and Rodríguez Gavalda, R. (1985). Emigración Médica. In: L. Araujo Bernal and J. Llorens Figueroa, ed., La lucha por la salud en Cuba, 1st ed. México: Siglo XXI, pp.232 -255.
[4] Rojas Ochoa, Francisco. (2015). El número de médicos en Cuba 1959-1968. Revista Cubana de Salud Pública, 41(1) Recuperado en 07 de agosto de 2017, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-34662015000100013&lng=es&tlng=es.
[5] Amado Ledo, E. (1974). El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro Comunista (1ra. ed.). Caracas, Venezuela: Dr Hildo Folgar.
[6] González, E. A. (2017, June 19). El cambiante claustro de profesores de la Escuela de Medicina de la Universidad de la Habana en los primeros años de la Revolución. Retrieved August 7, 2017, from http://medicinacubana.blogspot.com/2017/06/el-cambiante-claustro-de-profesores-de.html
[7] Amado-Ledo E, Óp. Cit., pág. 32-69
[8] Araujo Bernal, L. and Rodríguez Gavaldá, R. Óp. Cit.,pág. 254
[9] Idem pag. 254

jueves, agosto 17, 2017

Recetas para abortar…, en la Rumania comunista de Ceaucescu

Hambre y seda (fragmento)
Herta Müller
“Trabajé en una fábrica de maquinaria pesada. En la oficina, en la mesa de al lado, escuché la siguiente conversación: «Buenos días. ¿Siguen vendiendo bordados hechos a mano? Las medidas son 29 por 2. ¿Y cuánto cuesta? De acuerdo. ¿Cuándo puedo recoger el bordado? Sí, a las diez estaré allí». Era una compañera de la oficina la que decía esto. Tenía un hijo. Tenía veintinueve años y estaba de dos meses… las medidas del bordado. Con quien hablaba era con una mujer que practicaba abortos clandestinos. Costaba cinco mil leí (el sueldo de dos meses). Mi compañera de la oficina dio suerte. El aborto no dio complicaciones. Cuando volvió a quedarse embarazada, seis meses más tarde, se practicó el aborto ella sola con el tubito de plástico de las agujas de hacer punto en redondo. Con el mismo tubito me lo hizo también a mí un año más tarde en el baño de la oficina. Me lo metió en el útero y lo llevé tres días y tres noches. El extremo que quedaba fuera iba pegado al muslo. Durante esos días tenía que llevar falda para garantizar que entraba aire en el útero. En un segundo aborto lo hice todo yo sola. Mi compañera sólo me prestó su tubito de plástico. Con la puerta de la casa cerrada con llave, me senté en el baño por encima del espejo, que había colocado en el suelo. Me metí el tubito en el útero.
Un conocido mío decía: «Cuando mi mujer se queda embarazada no es ningún problema, nos vamos a casa de mi suegra el fin de semana. Con levantar la puerta del sótano veinte veces, listo. Si es que hay que tener recursos». Yo no conocía directamente a su mujer. Me preguntaba si ella era capaz de contarlo con tanta ligereza.
Al igual que los rumores sobre el estado de salud de Ceaucescu circulaban las recetas para abortar:
introducir en el útero jabón de pastilla, molido como si fuera harina
introducir en el útero limón o zumo de limón
introducir en el útero el tubo de plástico de unas agujas de hacer punto en redondo
levantar muebles pesados tan alto, tantas veces y durante todo el tiempo que se aguante
inyectarse dosis excesivas de diversas sustancias dos veces con un intervalo de tres días
tomar una dosis excesiva de las pastillas para el estómago que entraban en el país de contrabando desde la Unión Soviética y se vendían en el mercado negro: durante veinticuatro horas, dos pastillas cada dos horas. La fiebre, los espasmos del estómago y los fuertes vómitos provocaban el aborto. Las pastillas recibían el nombre de «caramelos rusos».

Estas recetas no sólo se transmitían en voz baja. También se aplicaban. Se empezaba con la más inocua y, a medida que aumentaba la desesperación, se pasaba a las más arriesgadas. Día tras día, estos métodos abortivos provocaban la muerte a cientos de mujeres. Todavía no se sabe cuántas mujeres morirían a consecuencia de la ley del aborto rumana. Cuántas morirían solas en sus casas, cuántas en el hospital, bajo la mirada de los especialistas en interrogatorios. No se llevaba ninguna estadística. Al igual que los preservativos y la píldora, también estaban prohibidas las estadísticas. La muerte de estas mujeres se anotaba en las estadísticas oficiales bajo diagnósticos falsos. Los médicos que registraban muchos nacimientos podían contar con gratificaciones y con una carrera floreciente. "

lunes, julio 31, 2017

Remedios sin hospital, hospitales sin remedio

Por: Pedro Manuel González Reinoso .*
El título parecerá en revesina, pero no lo es. El Hospital General (1940) del municipio más poblado de la provincia (si tenemos en cuenta las grandes zonas rurales que lo rodean) renombrado “26 de Diciembre” por el luego exiliado Director y Ginecólogo Miguel Martín Farto, escritor emergente infanto-juvenil —obnubilado quizá en raptus de guataquería partidista—, siguió siendo el “Emma Cabrera” (1940) para los nostálgicos por lo expoliado.
Durando esta clausura —previsible, dado el precario estado de las cañerías—, quedó disponible al dolido conglomerado solo el cuerpo de guardia (sin servicios de laboratorio para urgencias) y una tarda flotilla de ambulancias que, llamando al #104, hasta partos asistió sobre ruedas. Es decir, una asistencia primaria para remitir a provinciales, si fuera el caso catapultable.
En ese lugar antaño prosperó la provocadora epifanía de ser sitio ideal donde alumbrar a infantes. Amén de alcanzar, cuando las emulaciones inter-colectivos constituían faro y guía para el resto del continente y del CAME nucleador —como refleja la placa ganada a la entrada—: “Hospital amigo del niño y de la madre” (del nacido, aclaro).
¿Recuerdan los carteles repitiendo aquel bodrio infinito: “Que lo sepan los nacidos y los que están por nacer: Nacimos para vencer y no para ser vencidos”?
Pues imbuidos en esa doctrina vacua que por mucho que hoy se esfuercen en borrar continúa ilesa, recuerdo haberles escuchado decir —a doctores especializados y enfermeras asistentes siempre prestos— que la introducción tras el Primer Congreso del PCC en 1975 del “avanzado invento” —bajado por directiva del Kremlin en su último programa/ditirambo para el “gran salto adelante” en la salud popular (Premiado en análogos Talleres de Racionalización por la Academia Soviet) y conocido como “fórceps” para aliviarle a la madre “trabajadora” el momento supremo del parto, jadeante de ir a pie del brazo robusto de su “fiel” compañero de luchas (incluso, la marital)—, se había radicado en la isla a través del MINSAP, por su probada fuerza para enderezar parietales imperfectos, quebrar clavículas malformadas —sin querer— y “coronar” en la mollera a una generación entera que durante la década y parte de los 80s resultó singularizada, como los muñequitos Simpson de cabeza cónica. Nueva versión pleomorfa del hombrecito guevariano, pero con más capacidad sesuda.
Hospital General Docente " 26 de Diciembre"
antes "Emma Cabrera", Remedios, VC,Cuba
A estas salas pasteurizadas, desiertas tórridamente por la actual crisis hídrica, nunca entró a parir una madre tarruda ni se hicieron abortos sin el permiso de Jaime Ortega con el “visto malo” del Vaticano, ni hubo intervención del funcionariado haciendo marañas para esconder surrupias infidelidades suyas o resolvederas ajenas. No. Tampoco se fundió un trasplante errado ni se maniobraron transfusiones de sangre por la izquierda en operaciones que resultan premisa obligatoria para intervenir. Las salas de Neonatología y Pediatría brillaron con índices de mortalidad reducida e imponderable. Todo un éxito continuado para el centro-norte del país descorazonado.
Desde la misma década 70s de estos tanteos, Caibarién (antes de la división-político-administrativa del 76), era cabecera regional en una provincia que agrupaba al actual territorio de Sancti Spíritus más el de Cienfuegos y que denominaban como “Las Villas”, e incluía a Remedios como municipio donde posteriormente todos fuimos “remedianos” por decreto naturalizador del registro civil, hasta que la gente protestó —naturalmente— tal inscripción, porque el único salón en kilómetros a la redonda estaba reconcentrado allí. Suficiente para que caibarienenses, vuelteños o camajuanenses obtuvieran un rescoldo salvador con qué atender —además— traumatismos tipo Ortopedia o Radiología.
En el antiguo Hospital de Monjas María del Carmen Zozayas (1912) colapsó el quirófano a finales de los años 60 y fuimos a dar con nuestros maltrechos huesos a ocho kilómetros de distancia, casi en las antípodas cuando el asunto representaba suma gravedad.
El detalle de poner al recinto el decembrino nombre por la fecha liberadora de la anterior tiranía —ocurrida en el 58—, no hace alusión en el sector afín sino a escalpelos, suturas, gasas y esparadrapos contentivos del desangre, porque cada año la radio y TV nacionales nos recuerdan —en voz del electo grupo Mayohuacán— que “el 26 es el día más alegre de la historia”, como si los familiares de los 55 asesinados del Moncada que aún sobreviven tuviesen motivos para festejar. O los caídos en otros 26 también.
La situación empeora no sólo por las características climatológicas del estío, insufrible bajo altas temperaturas, humedad exterior (porque dentro de piletas, grifos y cisternas no queda gota) más el abrasamiento circundante del cambio climático, sino con la dificultad en mantener flujo de ambulancias, las cuales no conforman parque suficiente en la zona que moramos. Llamar al numerito y experimentar la angustia, puede trascender en otra afección sicosomática.
Nadie explica en los medios del Estado, el estado actual del manto freático, ni si las fuentes subterráneas terminarán por recuperarse cuando avance el verano, porque lo que se dice llover a cántaros aquí no ha ocurrido, pero sí en Camajuaní y Vueltas donde ha habido inundaciones parciales.
Por tanto, si la naturaleza equilibrara tan majadero comportamiento en respuesta a la burrada humana en temas medioambientales, tal vez la isla sintiera menos los bamboleos sobre algunas áreas, y fuesen azas previsores sus habitantes ante los crasos errores cometidos. Al menos en los subsanables en infraestructura.
En cuanto a Caibarién, recientemente reinauguran por enésima vez la equiparada salita para enfermos renales, porque no había con qué brindar saludes equiparantes para un inminente 26.
*Actor, escritor y activista social. Reside en Caibarien, Villa Clara, Cuba.


lunes, julio 24, 2017

Cuban doctor refugee Alvin Mena provides healthcare worldwide for the underserved.

MY MISSION POSSIBLE .From Cuba to Cairo
Cuban refugee Alvin Mena Cantero provides healthcare worldwide for the underserved
By Kyra Gemberling
FROM HOUSTON TO CAIRO, DOCTOR IN NURSINGE PRACTICE, ITIONER Alvin Mena Cantero ’15 has provided critical healthcare to more than 6,000 patients in low-income communities and has completed 20 health and wellness clinics around the world. But Cantero’s story begins in his native Cuba, where the seeds were planted for his personal mission of providing healing to those in need.
Certified as a physician specialist in Cuba in 2009, Cantero’s application for the Cuban Medical Professional Parole Program was accepted that same year, granting him refuge in the U.S. Adapting to a new language and culture were hard enough, but Cantero had no idea how difficult it would be to revalidate his status as a physician in the States.
My whole family depended on me to send money back to Cuba, but I was supporting myself with three part-time jobs as a server, bartender, and medical assistant,” he says. “After being denied entry to three physician assistant programs, I felt weak and defeated.”
But soon, Cantero began a nursing program at Sacred Heart University, which he completed in 2012. While working as a nurse for Memorial Hermann & Allergy of Texas in Houston, Cantero had his first experience treating patients living in poverty. He wanted to do more to help these patients, and that’s when he discovered that he could advance his career at Walden.
Cantero earned his Master of Science in Nursing (MSN) in 2015. Just three months later, he enrolled in the Doctor of Nursing Practice (DNP) program so he could provide an even higher level of care to patients in need.
In June 2016, Cantero opened Alvin Clinic Familiar, which he has been running while working on his doctorate. The urgent care and walk-in clinic provides cost-effective care for patients in Houston’s Hispanic and African-American communities.
Our impact on the community has grown by distributing information on vaccinations, risk factor management, and the importance of early detection of chronic diseases,” Cantero says. “We publish in English and Spanish through La Nota Houston, letting families know the importance of proper primary healthcare and prevention.”
Cantero is furthering his clinic’s impact worldwide with traveling clinics, from providing home health visits in rural Texas towns affected by flooding to a community clinic in Cairo, Egypt, where he met with local health providers to educate the poorest populations on risk factor management. His next traveling clinic will be in Haiti this October, providing wellness checks to populations affected by the 2010 earthquake.
Cantero is also serving the next generation of nurses by acting as a preceptor at his clinic for students from Walden, South University, and Chamberlain University. After completing his DNP, Cantero intendeds to re-enroll with Walden for a third degree. He believes a PhD in Leadership will advance his skills in running his clinic and making larger strides toward his mission.
Walden’s social change mission influenced me to adopt a global vision and encourage my students to take their vision, skills, and knowledge to parts of the world where people need us,” he says. “I’m determined to spread Walden's values around the world by providing health services to vulnerable populations. Walden not only gave me an opportunity to become the healthcare professional I always wanted to be but also a leader capable of engaging students and organizations to create global impact in healthcare.”

Note: This article was sent by Dr. Alvin Mena by email to include it as a post on the Cuban Medicine Blog