lunes, enero 30, 2006

Salud Pública en Cuba, informe desde La Habana.



Por: Un Médico cubano desde La Habana.
http://medicinacubana.blogspot.com


1.-Asistencia médica primaria.

Está desarrollada por una red preventivo asistencial en la que juega un papel fundamental el Programa del “Médico de la Familia” que cuenta con un módulo en el que viven y desarrollan su actividad una enfermera y un médico que controlan un área donde viven unas 120 familias o unas 500 personas, según las bases de este programa se realiza la historia clínica a cada familia debiendo hacer un programa de visitas de terreno (a las casas) y consultas programadas a pacientes hospitalizados por padecer de enfermedades crónicas, embarazadas, recién nacidos, etc.

Además en estos módulos se realizan inspecciones del área de atención en coordinación con el departamento de higiene y epidemiología con vistas a hacer labores de saneamiento ambiental, combatir epidemias, vacunaciones, etc.

Este Programa tiene la responsabilidad de la atención de escuelas y centros de trabajo, seguimiento de embarazadas, e interconsultas especializadas en las especialidades básicas (Medicina Interna, Pediatría y Ginecología) una vez por semana en la casa consultorio y en otras especialidades en el policlínico de especialidades al que se subordina la casa consultorio y donde además hacen guardias las 24 horas los médicos de familia.

En estos policlínicos se realizan investigaciones básicas (RX, Ecosonogramas, Electrocardiogramas y exámenes de laboratorio) además de una atención estomatológica para los residentes del área.

A este programa se asignan médicos graduados, los que durante tres años realizan una residencia de Medicina General Integral (post grado) en el que reciben materias de Medicina Interna, Ginecología, Pediatría, Ortopedia, Psicología, Psiquiatría, Epidemiología e Higiene y Estadística médica.

Actualmente este Programa teóricamente bien estructurado y concebido tiene miles de deficiencias que son debidas al déficit de medicamentos materiales e insumos. Médicos y enfermeras, agravado por la masiva salida de personal a la colaboración en otros países, entre los que se cuenta Venezuela donde se dice extraoficialmente que han ido unos 8.000 médicos, 1.500 enfermeras y unos 500 odontólogos.
En este momento 3 de 4 casas consultorios están cerradas por falta de personal, debiendo la que queda abierta asumir el trabajo de las cerradas, y los médicos hacen guardias cada 2 ó 3 días en los policlínicos, lo que ha generado un gran descontento entre los profesionales de esta área que quedan en la Isla.

Por otra parte estos policlínicos tienen farmacias asociadas y ubicadas en las proximidades, las que tienen un registro de los profesionales del área pudiendo vender productos únicamente a las recetas que provienen de estos galenos, es de destacar que estas farmacias están vacías y los pacientes asisten reiteradas veces sin conseguir los medicamentos, esto dada la carencia de productos y el envío de forma masiva a Venezuela, donde los médicos de Barrio Adentro los regalan a los venezolanos.

Esta situación agrava la crisis y el malestar entre el personal de la salud y la población de la isla, igual ocurre con los estudios radiológicos, exámenes de laboratorio, Ecosonogramas, etc. Donde la ausencia de materiales, los equipos rotos y otros mil razones hacen que los pacientes no sean adecuadamente estudiados y tratados.

II. Asistencia hospitalaria

Cuenta con una red de hospitales generales y especializados hacia donde se remiten desde los policlínicos de su área sectorizada los pacientes graves para ser hospitalizados, los estudios especiales (TAC, RMN, DOPPLER, etc.) e interconsultas con especialidades no existentes en las áreas.

Aquí la situación es crítica con las salidas de médicos especialistas unos al exilio, otros en programas gubernamentales de colaboración entre los que una vez más está Venezuela, como agravante mayor de la crisis. La salida de técnicos especializados, de enfermeras, la falta de dotación de insumos para tratamientos y estudios, así como de materiales para mantenimiento general como vidrios, bombillos y pinturas entre otros, útiles de higiene y lencería.

Actualmente los pacientes para ser hospitalizados deben llevar jabón, detergente, bombillos, sábanas, toallas y hasta los alimentos en muchos casos, y los médicos disponen de unos pocos antibióticos de sus primeras generaciones así como muy escasa variedad de medicamentos, lo que atenta contra la vida de los enfermos y crea una gran incertidumbre y stress entre los profesionales a los que se les prohíbe decir tal carencia a pacientes y familiares so pena de severas sanciones administrativas, a esto se le suma la sobrecarga laboral al tener guardias de 24 horas cada 3 y 4 días por la falta de personal y un salario entre 8 y 15 dólares al mes según cambio oficial.

III. Institutos de investigaciones

Hoy padecen los mismos problemas que se describen en el inciso 2, sin poder desarrollar las investigaciones científicas que otrora se hacían y para lo que fueron concebidos.

IV. Centros de atención a extranjeros y personal de alto nivel del gobierno, FAR y MININT.

En este grupo están el Centro de Investigaciones y Restauración de enfermedades neurológicas (CIREN), clínicas especializadas de Oftalmología, (Camilo Cienfuegos), hospitales para la rehabilitación de drogas (CIMEQ), Hospital del MININT, Hospital Hermanos Amejeiras, Hospital Cira García, Hospital Frank País, Hospital de Topes de Collantes, Clínica de Seguridad personal de Kolly, Módulos de atención a turistas de SERVIMED, etc.

En estos centros se atienden extranjeros que pagan en dólares, extranjeros de interés político (guerrilleros, dirigentes de izquierda, políticos de países amigos del régimen) y que no pagan, dirigentes de alto nivel del gobierno y sus familiares, alta oficialidad de las FAR, MININT, DSE y sus familiares directos, mas no tienen acceso a ellos los cubanos que no pertenecen a estos grupos (apartheid salud).

Aquí en estos centros hay todos los servicios e insumos “NO FALTA NADA” y cuentan con la dotación profesional completa y de alto nivel, a los que se les pagan sueldos superiores, además de tener adecuadas condiciones de trabajo y gozar los privilegios de las élites gubernamentales, (tiendas, hoteles, planes recreacionales, vehículos con gasolina ilimitada, entre otros) El Personal que labora en estos centros es como mínimo informante y/o colaborador de los órganos de la seguridad del Estado, si no es miembro de estos cuerpos, es decir, un personal de alta confiabilidad para el gobierno.

V Docencia médica

Ésta se ofrece en Institutos especializados para la formación de técnicos de la salud y las facultades de medicina que cuentan con un área de ciencias básicas y la red de hospitales y policlínicos del país. Para la práctica pre profesional (tercero a sexto años) y los post grados, así como las escuelas de Odontología y las clínicas de esta especialidad ubicadas en los policlínicos.

La situación docente ha tenido una degradación brutal en los últimos 15 años con la jubilación, muerte y salida del país de los profesores viejos, y de la mayor parte de los docentes formados por éstos y que hoy cuentan de 50 años y estarían en la mayor plenitud de experiencia, así como de los especialistas jóvenes mejor preparados quienes sabiendo que triunfarían en cualquier lugar han abandonado el país, es decir que la docencia actualmente ha quedado en manos de jóvenes inexpertos y sin la menor preparación en muchos casos.

Por otra parte, la falta de medios para la enseñanza y de recursos en los hospitales y policlínicos, y la masividad de los estudiantes han hecho que los recién graduados no salgan con una adecuada preparación teórico-práctica.

Los Post grados (residencias) que se realizan en Cuba tienen la misma problemática que los pre-grados, excepto los que por razones políticas son seleccionados para realizarla en Centros como el CIMEQ, Hospital Hermanos Amejeiras donde sí hay recursos y pueden adquirir las experiencias necesarias para su futuro desempeño profesional.

VI Instituto de Higiene y Epidemiología.

Esta dependencia del Ministerio de Salud Pública que rige todas las campañas de vacunación, desinfección, fumigaciones, educación sanitaria, etc. Hoy está en franco deterioro al no contar con equipos y recursos para su trabajo preventivo y muestra de ello son las recientes epidemias de Dengue, conjuntivitis hemorrágicas, la elevación de niveles de enfermedades transmisibles, etc.

VII Atención odontológica

La falta de personal e insumos por las mismas razones que hasta ahora se han descrito son la nota en esta rama de la medicina, donde la falta de resinas, anestesia, material radiológico, material para amalgamas, instrumentos y los equipos rotos no permiten solucionarles los problemas a los cubanos ni la preparación y experiencia necesaria a los recién graduados.

VIII Quejas Básicas del Personal de la Salud

• Falta de recursos para estudios de los pacientes.
• Carencia de los medicamentos básicos y paca variedad de productos.
• Falta de personal por la masiva colaboración con otros países.
• Sobrecarga laboral con más de 60 horas semanales de trabajo en muchos casos.
• Mala calidad del personal docente, muchos graduados nunca han visto en sus manos ni cerca de ellos medios de diagnóstico tan importantes como TAC, RMN, DOPPLERS etc. o medicamentos de últimas generaciones.
• Malas condiciones higiénicas y de mantenimiento de los centros de salud.
• Falta de medios para el saneamiento ambiental (recogida de basura, fumigaciones, etc).
• Salarios no acordes a su trabajo y necesidades en un país con economía dolarizada donde ganan entre 6 y 15 dólares, según su clasificación.
• Falta de información científica, textos y revistas actualizadas, acceso a Internet.
• Pésima y deficiente alimentación para pacientes hospitalizados y personal de guardia.
• Malnutrición generalizada en la población lo que genera un alto índice de bajo peso al nacer, crecimiento intra uterino retardado, desnutrición infantil, aparición de enfermedades nutricionales inexistentes ya hace algunos años como Pelagra, Polineuropatías, etc.
• Estadística falsa del Ministerio de Salud pública al no reportar las enfermedades nutricionales y ofrecer cifras ínfimas o nulas de enfermedades infectas contagiosas, SIDA, muertes maternas, mortalidad infantil, suicidios, embarazos de adolescentes, etc.

Revista Desafíos Año 12, No. 65, http://webstc.org/desafios/desafios5.htm. http://medicinacubana.blogspot.com/. 30/01/06

miércoles, enero 25, 2006

¡Que lo compre el que no lo conozca!



Por: Pedro Pablo Arencibia. *

He leído la noticia del anuncio dado por Fidel Castro de la disposición de su gobierno de operar gratuitamente a 150 000 pobres de Estados Unidos. Esa noticia me hace recordar el caso de un niño enfermo de Pinar del Río que era apadrinado por el periodista independiente Víctor Rolando Arroyo Carmona; Víctor le hacía llegar a ese niño los medicamentos que desde el Exilio cubano de La Florida le enviaban personas caritativas. El niño tenía una rara enfermedad en la piel y su caso era bien conocido por especialistas pinareños y por el Obispado de Pinar del Río.

Dado que el niño no mejoraba, Víctor hizo las gestiones pertinentes para que el niño fuera acompañado a los Estados Unidos para recibir un adecuado tratamiento médico, El Gobierno Cubano obstaculizó esas gestiones: primeramente a través de cierto personal médico diciéndole a los padres que en Cuba se le daba el tratamiento que llevaba esa enfermedad. Al no desistir los padres de buscar otros tratamientos debido a las respuestas que recibían las consultas que Víctor le hacía a personal médico altamente calificado de Estados Unidos, aparecieron finalmente los que trabajan en la oscuridad; le dijeron a los padres que se alejaran de Víctor, que Víctor era un contrarrevolucionario. Los padres, pese a que uno de ellos es una persona "integrada”, siguieron viendo a Víctor para el caso de su hijo, pero Víctor fue detenido en la Primavera Negra del 2003 y condenado a 26 años. Desde su prisión, Víctor preguntaba y se interesaba por la salud del niño, pero llegó el día en que Marta Carmona, la madre de Víctor, no sabía como decirle a su hijo que el niño había muerto pues no había podido viajar a los Estados Unidos a recibir su tratamiento.

Fidel Castro le ofrece operaciones gratuitas a los pobres de Estados Unidos pero no le ofrece salarios decorosos a los médicos y cirujanos cubanos para que puedan tener una aceptable alimentación; el médico cirujano y su familia comen mucho peor que esos pobres de Estados Unidos que reciben sus bonos gratuitos de comida o "food stamps". Recuerdo que cuando le hice a Miguelito, un cirujano amigo mío, el Análisis Estadístico de su Tesis para obtener el título de Especialista de Primer Grado en Medicina, observé sorprendido como con los años se habían incrementado los errores durante las operaciones de vesícula ( teníamos los récords de esas operaciones durante 10 años: 1985-1994 ), cuando realmente era para que esos errores o "fallos" en las operaciones hubieran disminuido por la consolidación y mayor experiencia del "team" o" staff " de cirujanos de ese hospital; el más importante de la provincia.

Miguelito me explicó, en voz baja, que esa situación se daba porque ellos estaban horas operando en el salón sin haber desayunado y comido adecuadamente; me confesó que a él mismo le habían dado mareos haciendo intervenciones quirúrgicas porque entraba al Salón de Operaciones sin desayunar, ya que el litro de leche que le asignaban a su hijita menor de 7 años, tenía que compartirlo con la hijita mayor que ya no tenía derecho a comprarla por ser mayor de esa edad y por eso él se iba en ayunas al Salón como los demás.

Pasaron varios años y el día de la operación de mi vesícula y antes de yo entrar al Hospital, compré una fuerte y suculenta merienda (desayuno en España), para todo el "team" de operaciones gracias a los dólares que me enviaba mi familia de Estados Unidos (yo había sido expulsado de mi trabajo y lanzado a la calle por problemas políticos después de 24 años de trabajo). Les aseguro que solamente el maná del cielo en su primer día, fue mejor recibido que esa merienda por los cirujanos, anestesistas, instrumentistas, etc. que me operaron. Miguelito ya no estaba en Cuba y desayunaba todos los días; está en España, cuando lo vea le preguntaré: "el ¿! Cómo!?

* Licenciado en Matemática Pura en la Universidad de La Habana (UH) y Catedrático Universitario con 24 años de experiencia en la docencia universitaria cubana. Fue expulsado el 29 de enero de 1997 del Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río por motivos políticos. Activo colaborador desde su fundación de la revista VITRAL y del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) de la Diócesis de Pinar del Río. Colaboró en Cuba con organizaciones opositoras.
http://medicinacubana.blogspot.com/ 25/01/06

sábado, enero 21, 2006

El SIDA en Cuba: Del silencio a la verdad científica.



Por: Dr. Eloy A. González. *

Se ha dicho con bastante acierto que el SIDA es una enfermedad que vive del silencio, la falta de información y la ignorancia . Con relación a esta afirmación me atrevo a agregar que esta Enfermedad en Cuba transitó el camino del silencio, se alimentó de una información sesgada y promovió una peligrosa ignorancia; todo lo cual trajo aparejado una burda manipulación de informaciones que sólo ha distorsionado el análisis científico-epidemiológico de esta Enfermedad en nuestro país.

En el año 1985 trabajaba en el Hospital Territorial de Cárdenas, una institución hospitalaria que contaba con 429 camas y un equipo de médicos especialistas bien calificados. Una mañana fuimos citados a la Dirección del Hospital los Jefes del Departamento de Medicina y Patológica, y a mi en calidad de Especialista de Oncologia. No teníamos idea de lo que se trataría en aquella reunión, al llegar el Secretario del Partido se apresuraba en retirarse de la oficina quedando allí el Director. Este comenzó a explicar la aparición de “una enfermedad que afectaba a hemofílicos, drogadictos y homosexuales”, siguió diciendo, “aunque esta enfermedad se había detectado en EU, los enemigos de la Revolución atribuían su aparición en este hemisferio, a la presencia de las trapas cubanas en Angola”. A continuación nos recordó, “que esa era una reunión confidencial, y que no debía trascender lo allí tratado al resto de los médicos”; no se detuvo en su explicación y continuó diciendo ; “esta enfermedad se caracteriza por estar asociada a neumonías de difícil control, pacientes que fallecen con cuadros febriles sin causa aparente, aumentos de ganglios linfáticos y Enfermedad o Sarcoma de Kaposi”.Nos exhortó a guardar silencio y estar muy atentos a este cuadro clínico de infecciones oportunistas y déficit inmunológico , para concluir agregando: “nadie sabe si es un nuevo ataque del Imperialismo”. Quede aturdido, una enfermedad de evolución mortal y de reciente aparición tocando a nuestras puertas y sólo se daba una información pobre y limitada a tres especialistas. Hasta este punto se pedía silencio, se informaba poco y se invitaba a la ignorancia. Mal empezábamos.

Si, muy mal empezamos. El origen de la enfermedad en Cuba se asocia de un lado a la identidad de un coreógrafo cubano que contrajo la enfermedad en los EEUU, así como la relación de ésta Enfermedad con la permanencia de las tropas cubanas en territorio africano, en las zonas endémicas del VIH; esto último pudo haber constituido la vía de entrada del SIDA en el país. También las autoridades no perdieron tiempo en propalar la teoría de un virus desarrollado en los laboratorios del Pentágono, como parte de la Guerra biológica de la CIA. ¿Contra quien?, nos preguntamos, pues los primeros casos y las primeras victimas diagnosticadas eran norteamericanos. De esta forma el análisis científico, despasionado y necesario de una Enfermedad que se convertía en una epidemia quedaba anulado.

Las siglas de SIDA significan: Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida; enfermedad producida por el VIH (Virus de la Inmunodeficiencia humana) pero no fue este nombre el que tuvo en sus inicios, o al menos cuando fue caracterizada la enfermedad. Alrededor de 1981 el Centro de Control de Enfermedades (CDC) en Atlanta, EU, emitió un informe sobre un Síndrome que antes no se conocía pero con características clínico-epidemiológicas bien definidas; lo denominaron como tal (SIDA) al año siguiente (1982) y es entonces cuando se definen los grupos de riesgos.

En Cuba según informe consultado , en el 1983 se creo una comisión multidisciplinaria para la prevención y el control del SIDA que organizó un sistema de vigilancia epidemiológica ante la aparición de casos con enfermedades oportunistas y se estableció la prohibición de importar sangre y sus derivados de países con SIDA. Entre 1985 -1986 se instalaron centros de diagnósticos para VIH en provincias y municipios .

No dudamos de los datos aportados por la investigadora Rodríguez Roch, pero para el lector no le resultará difícil apreciar que hay un tiempo entre el momento en que el CDC, en el año 1981 estableció una alerta epidemiológica y el tiempo en que, en un Hospital en Cuba de nivel intermedio se le da a conocer la información, muy limitada por cierto, a sólo tres especialistas. Las autoridades de Salud estaban más preocupadas por guardar silencio y así ganar tiempo para poder contrarrestar las opiniones vertidas en el extranjero sobre la posibilidad de que el SIDA había alcanzado el hemisferio occidental, al haber sido infestadas las tropas cubanas en África, esto es, considerando que los Epidemiólogos ya apuntaban a África como el sitio primario de esta enfermedad de origen viral.

En el año 1986 se convocó a reuniones con especialistas de distintas disciplinas y se dio a conocer de forma amplia las características de esta enfermedad, así como los procedimientos a seguir para su control epidemiológico. Coincidiendo con el diagnóstico de los primeros casos de SIDA en Cuba, se puso en práctica el Programa Nacional de Lucha contra el SIDA para el control y la prevención de la infección por VIH producida por transmisión sexual. Sin embargo considero que se perdió un tiempo muy valioso, se apostó por el silencio y las especulaciones de tinte político. Mirando de forma restropectiva; muchos médicos se percataron de que pacientes que fueron mal diagnosticados, o no tenían un diagnóstico de certeza; no eran sino enfermos de SIDA terminales; muchos de los cuales habían participado en misiones internacionalistas en África.

En otro orden de cosas; considerar que el éxito en el aislamiento hospitalario de los pacientes con dengue hemorrágico justificaba la hospitalización forzada y el aislamiento obligatorio de los pacientes con SIDA, es desconocer la evolución y el pronóstico de ambas enfermedades. Nada justifica el recluir en los Sidatorios a estos pacientes que ya eran tratados en otros países de forma adecuada, sin llegar a violar sus derechos más elementales.

Más que los argumentos esgrimidos por las autoridades de Salud de Cuba para aislar a esos pacientes; estoy convencido de que la opinión que primó fue la certeza de que en nuestro país se vive una permanente promiscuidad colectiva; lo que llevaría en poco tiempo a un aumento de la prevalencía de la enfermedad.

No faltaron opiniones considerando que la reclusión sídica entre los años 1986-1993; significó el ocultamiento deliberado de la pandemia, la inhibición de las campañas preventivas y la imposición a los enfermos de la doble condición de enfermos y de nuevos leprosos medievales; subrayándose, de paso, el carácter asocial de los infestados que no merecen la libertad de movimientos. Aislados, sentenciados a no mezclarse con los sanos, los seropositivos y enfermos por igual .

La razón por la que el Ministerio de Salud Publica en Cuba, desestimó esta política de encierro obligatorio, se debió a la imposibilidad de mantener el alto costo económico que representaba este sistema; el cual tenía que garantizar insumos para 13 sidatorios cuando el País se replanteaba toda su política de subsistencia en el llamado Periodo Especial. Estaba en ese momento en juego la propia subsistencia del Estado Totalitario y muchas cosas se eliminaron, entre ellas los Sidatorios. En cuanto a la opinión pública internacional que denunciaba la violación de los Derechos Humanos de estos pacientes; no creo que haya influido en nada para terminar con este sistema de internamiento obligatorio.

Por otro lado, existen dudas razonables sobre la veracidad de las estadísticas que proporciona la Dictadura Castro-comunista a través de sus organismos, a las agencias internacionales. Los reportes estadísticos presentados a organismos internacionales han pasado por el tamiz del "secreto estatal", donde obviamente se esconden o deforman los datos. Detrás de cada cifra o conclusión estadística existe casi siempre una evidente manipulación de motivaciones políticas . Dejando a un lado toda especulación posible; es aceptable que el índice de prevalencia del SIDA en Cuba es de los más bajos en términos comparativos. El HIV Prevalence (% age 15-45) 20003 es de 0.1 {< 0.2} .

Hay cifras que nunca sabremos, la de la tristeza, el abandono y la desolación de las víctimas del SIDA que nunca pudieron hablar, y a los cuales nadie les preguntó ni pudieron tomar decisiones. Esta la historia amarga aún no escrita de los portadores voluntarios del SIDA, jóvenes que en varias localidades se auto inocularon el virus en un ritual de dudosa interpretación. Muchos testimonios hay sobre todo esto , pero la historia está por escribirse sobre todo la de los jóvenes que se auto inocularon el virus del SIDA y de los cuales se guarda un silencio cómplice.

El drama de estos jóvenes fue llevado al cine en un documental titulado: “Maldito sea el nombre Libertad”; pero aún no esta claro los motivos que condujeron a estos cometer este acto de suicidio concertado.
Existen opiniones contradictorias, pero opiniones al fin que debemos considerar, un joven con SIDA afirmaba: “Cuando hay que hablar de VIH en Cuba, no son imágenes terribles las que recuerdo, para nada pienso en encierro o maltratos, todo lo que me viene a la mente es lucha, amor, esperanza y futuro. Y créanme que les hablo con el corazón .

En los últimos tiempos se ha venido especulando sobre el aumento de la incidencia del SIDA en Cuba, en relación con el incremento de la prostitución en todas sus variantes, y el hecho de que la Isla se ha convertido en un destino para el turismo sexual. No dudamos que esto puede incrementar la prevalencia de la enfermedad y queremos hacerlo notar. Por otro lado, algunos científicos latinoamericanos que asistieron a la Conferencia Internacional sobre el SIDA en Bangkok advirtieron que, “Cuba es una bomba de relojería”, al afirmar que en nuestro país se han detectado todos los subtipos del VIH ; complicando aún más el acercamiento y la interpretación de los problemas alrededor de esta Enfermedad en Cuba.

El SIDA, como el Dengue Hemorrágico, la Conjuntivitis hemorrágica y la Neuritis Óptica o Neuropatía Cuba, todas ellas epidemias que se han producido en Cuba; conforman un grupo de enfermedades en la cuales la paranoia y la contaminación política de un lado y la manipulación de la información por otro; ha conducido a que los médicos que prefieren trabajar con absoluto rigor científico y resuelta consagración al cuidado de sus pacientes; se vean desprovistos de los medios para un análisis científico adecuado de estas entidades nosológicas que han afectado en mayor o menor grado y durante un periodo de tiempo muy amplio, a buena parte de la población cubana.

Aún estamos en deuda a fin de proveer un estudio completo y pormenorizado del SIDA que nos lleve a conclusiones más creíbles; dejando a un lado controversias y filiaciones políticas.

Aún estamos a tiempo para saldar esta deuda con la Ciencia Médica en nuestro País. Debemos de aceptar el reto de aproximarnos a la verdad científica despojados de maniqueísmos de ocasión, y con la prestancia necesaria para transitar el camino de la certidumbre.

Referencias:

El silencio mata. Soren Triff. El Nuevo Herald 22 de junio del 2000
El SIDA en Cuba. Liana Rodríguez Roch. Universidad de la Habana Papers 52,1995
idem
Comentario sobre el trato a seropositivos en Cuba. La Jornada, Mx. (06-06-01).
El sida, la CIA y los Derechos Humanos .Miguel A. Puñales. www.cubaencuentro.com
Human Development Reports. Cuba. http://hdr.undp.org/statistics/data/cty/cty_f_CUB.html
Marginados. Rafael Ferro Salas, Grupo Decoro.www.cubanet.org
Sanatorio los Cocos, no todo es color de rosa. José Alberto Aguilar. www.cubanet.org
Vivir con VIH en Cuba .Carlos Aragonés. www.apla.org
El SIDA en Cuba es un polvorín. EFE. www.futurodecuba.org


© 2005
* Physician and Freelancer Writer. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com

miércoles, enero 18, 2006

Nuevos modelos de ambulancias revolucionarias.



La foto de la izquierda corresponde a una novedosa ambulancia que se ha empleado para trasladar algún que otro enfermo en Cuba. La foto ha circulado ampliamente en Internet con las especificaciones de que se trata del transporte de un anciano, aquejado tal vez de alguna enfermedad invalidante. Es pues una ambulancia revolucionaria y antiimperialista, que de seguro será mostrada en su momento en la Mesa Redonda Informativa de la TV cubana.

La foto de la derecha fue publicada en la portada del diario; “Impacto” de Anoco en Venezuela. Aparece en la publicación con un pie de foto donde dice: Traslados hospitalarios bolivarianos. Entonces se trata ni más ni menos que de una ambulancia revolucionaria y bolivariana; no sabemos si Chávez, la presentó en su conocido programa de divulgación: Aló Presidente.

http://medicinacubana.blogspot.com/

jueves, enero 12, 2006

¿Extracción de sangre a condenados a muerte en Cuba?




Se que a muchos les causará sorpresa el título de la presente nota que hemos considerado oportuno incluir en nuestro Blog. Lo cierto es que sobre éste tema hemos encontrado dos referencias que incluiremos a continuación. La primera es una nota introductoria a un artículo muy reciente de, Mari Anastasia O’Grady, titulado: “Counting Castro's Victims”. Este artículo apareció en la edición del Wall Street Journal del 30 de diciembre del 2005, en la pagina A17.

Hemos encontrado en los archivos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, un informe que, si bien hace mención a ésta condenable violación, no aporta información adicional sobre el origen y autoría de la denuncia en la fecha en que la Comisión analizó éste hecho. ( El Editor, Medicina Cubana).

A continuación, incluimos ambas informaciones:

"On May 27, [1966,] 166 Cubans -- civilians and members of the military -- were executed and submitted to medical procedures of blood extraction of an average of seven pints per person. This blood is sold to Communist Vietnam at a rate of $50 per pint with the dual purpose of obtaining hard currency and contributing to the Vietcong Communist aggression.

"A pint of blood is equivalent to half a liter. Extracting this amount of blood from a person sentenced to death produces cerebral anemia and a state of unconsciousness and paralysis. Once the blood is extracted, the person is taken by two militiamen on a stretcher to the location where the execution takes place."

-- InterAmerican Human Rights Commission, April 7, 1967

The Wall Street Journal. December 30, 2005; Page A17.Counting Castro's Victims. By Mary Anastasia O’Grady. http://online.wsj.com/article/SB113590852154334404.html

Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Informe sobre la labor desarrollada durante el decimosexto periodo de sesiones 4 de abril al 3 de mayo de 1967.

Examen de la situación de los derechos humanos en países americanos.Cuba

33. En su Decimosexto Periodo de Sesiones la Comisión continuó examinando la situación de los derechos humanos en Cuba.

34. Desde la iniciación de sus labores, en 1960, la Comisión se ha venido ocupando de este caso.

En su Cuarto y Sexto Periodos de Sesiones (2 al 27 de abril de 19ó2 y 1ó de abril al 18 de mayo de 19ó3, en su orden) publicó informes sobre la situación de los derechos humanos en Cuba y sobre la situación de los presos políticos sus familiares en este país americano, con base en las numerosas denuncias y testimonios presentados por personas y entidades sobre violaciones específicas de los mencionados derechos (Docs. 30-IV y 4-VII, respectivamente). Asimismo, en dos oportunidades (28 de septiembre de 1962 y 14 de octubre de 1965), la Comisión solicitó del Gobierno cubano la anuencia correspondiente para visitar su territorio y examinar in.loco la situación de los derechos humanos (Docs. 40-V y 26-XIII).

35. Con posterioridad a la publicación de esos informes, continuaron recibiéndose numerosas comunicaciones en las que se denunciaban, en forma extensa y pormenorizada, fusilamientos, maltratos y torturas a las presos políticos y condenas a los mismos a penas graves luego de juicios sin garantías procesales, extracción de sangre a condenados a muerte y otras violaciones de los derechos humanos fundamentales, alegadamente cometidas por las autoridades del Gobierno de Cuba.

36. En vista de lo anterior la Comisión, en su Decimocuarto Periodo de Sesiones (3 al 21 de octubre de 1966), le pidió a la Secretaria que preparara un nuevo proyecto de informe respecto de la situación de los derechos humanos en Cuba y que lo sometiera a su consideración en el Decimosexto Periodo.

En cumplimiento de ese acuerdo la Secretaria preparó un Proyecto de Informe (Doc. 4-XVII) que fue presentado a la Comisión en el periodo de sesiones a que se refiere este informe.

37. La Comisión consideró el Proyecto de referencia en el curso de la tercera, cuarta y sexta sesiones, celebradas el 25 y 27 de abril. En la tercera y cuarta sesiones se hizo un amplio estudio sobre el propósito y composición del documento, se formularon varias observaciones al mismo y se le encomendó a la Secretaria la preparación de un proyecto revisado. En la sexta sesión se consideró el proyecto revisado, habiendo la Comisión aprobado, por unanimidad, el Informe sobre la situación de los derechos humanos en Cuba, y acordado elevarlo al conocimiento de los Gobiernos de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos por intermedio del Consejo de la Organización (Doc. 4-XVII, Rev. de 27 de abril de 1967).

El Informe aprobado por la Comisión esta dividido en tres partes: un Capitulo Primero en el que constan, en forma breve, las actuaciones de este Organismo con respecto al caso de Cuba; un Capitulo Segundo en el cual se hace la relación de algunas de las denuncias recibidas, precedida de una enumeración de los hechos que configuran las denuncias citadas en dicho Capitulo y las conclusiones que se desprenden de los antecedentes y documentación.

http://www.wcl.american.edu/pub/humright/digest/Inter-american/espanol/sessiones/16ses.html

Como pueden apreciar, no existe referencia alguna al origen de la información que atribuye la obtención de sangre a detenidos en Cuba, próximos a ser ejecutados. Esto a pesar del tiempo transcurrido no deja de ser motivo de interés, por lo que, al incluir esta información, estamos solicitando de los lectores aporten datos sobre esta denuncia que se produjo alrededor del año 1966 y tuvo su origen en Cuba y que llegó en aquel momento a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Sería de mucha utilidad conocer el texto exacto que obtuvo la Secretaria de esta Comisión.

Esta publicación digital, más que aceptar como cierto o no la información, desearía conocer o disponer de datos adicionales al respecto. Si Ud. conoce de personas que tengan información o sabe de algún documento publicado o algún testimonio sobre éste tema, hágalo llegar a: cubanmedicine@yahoo.com.
http://medicinacubana.blogspot.com/

lunes, enero 09, 2006

La Tortura, método sistemático de castigo en Cuba.




Por: Dr. Darsi Ferrer Ramírez*, Jaime Leygonier Fernández ** y Carlos Ríos Otero ***.

Desde el mes Julio de 2005 la policía política mantiene bajo arresto a 14 disidentes por el supuesto delito de “alteración del orden público”. La mayoría de ellos fueron arrestados en sus hogares sin que hubieran participado en ninguna actividad, a otros los apresaron en la calle al manifestarse pacíficamente por el aniversario de la masacre del Remolcador “13 de Marzo”, y, los menos, cuando intentaban realizar una protesta frente a la Embajada francesa.

Curiosamente, aunque no ofrecieron resistencia, durante sus detenciones muchos resultaron golpeados por turbas de porristas dirigidas por oficiales de la Seguridad del Estado, entre quienes se destacaron por el marcado nivel de violencia los altos funcionarios del gobierno: Sr. Pedro Sáenz Montejo, Primer Secretario del Partido Comunista de la Capital y el Sr. Hassán Pérez, Segundo Secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas. Aunque los agresores sí alteraron el orden, rompieron cabezas, fracturaron costillas, etc., en ningún momento se les ha molestado para que respondan a la justicia.

Los disidentes llevan seis meses de arresto sin juicio y sin presentarles cargos, encerrados cada uno en celdas tapiadas de tres metros de largo por dos metros de ancho, donde los hacinan junto a tres delincuentes comunes y, a veces, hasta con peligrosos enfermos psiquiátricos.

En ese espacio reducido la falta de higiene es total; celdas que por instalación sanitaria tienen un turco tipo letrina, algunos por tupiciones desbordan excrementos; desprovistas de ventanas y con mínima ventilación a través de las ranuras, incapaz de atenuar la fetidez que están obligados a respirar los recluidos; sin agua para asearse y la de beber racionada a una cantidad inferior al mínimo que requiere la salud humana; privados de luz natural, solo escasos minutos diarios en locales enrejados.

La alimentación para estas personas es pésima, por debajo de la cantidad de calorías imprescindibles fisiológicamente y carente de valor nutritivo, sin proteínas y de mala calidad; su ingestión les provoca vómitos a la mayoría.

A estos detenidos su único contacto con el exterior se lo limitan a 10 minutos semanales de visita con los familiares más cercanos (un máximo de tres), encuentro que se realiza en presencia de un oficial con ordenes de prohibir la entrega de alimentos, literaturas y hasta determinadas conversaciones.

También son privados del contacto con sus abogados defensores. No tienen derecho a llamadas telefónicas, correspondencia, servicio religioso o asistencia por un sacerdote.

En estas condiciones de encierro permanecen: Ricardo Santiago Medina Salabarría, René Montes de Oca Martijo, Oscar Mario González García, Emilio Manuel Pérez Soria, Roberto de Jesús Guerra Pérez, Lázaro Alonso Román, René Gómez Manzano, Julio Cesar López Rodríguez, Emilio Leyva Pérez, Santiago Valdés-Hoya Pérez, Francisco Moure Saladriga, Miguel Ángel López Santos, Raúl Martínez Prieto y Camilo Ernesto Cairo Falcón.

Como demuestran los hechos, desde el arresto estos son sometidos a sufrimientos físicos y mentales que inducen daños irreversibles en el estado de salud de cada uno de ellos. Las condiciones en las que los confinan no cumplen las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos en los Centros Penitenciarios.

Ello explica que en todos los casos aparecieran enfermedades y se descompensaran las existentes, así como el serio daño psicológico en todos, incluso la aparición de trastornos psiquiátricos con pérdida de la razón en dos de ellos.

Es lógico reconocer que esos perjuicios ocasionados a sus organismos inciden directamente limitando la calidad de vida por el resto de sus días, con la consecuencia natural de acortar les su esperanza de vida.

Después de someterlos a condiciones de encierro que hacen imposible la conservación de la Salud, el brindarles asistencia médica constituye otro mecanismo para presionar a los reos y sus familias, de hecho, de los catorce ninguno están recibiendo tratamiento médico adecuado.

Las familias además de ser víctimas de los sufrimientos y traumas por la situación de sus seres queridos, soportarán en el futuro las limitaciones permanentes por los daños físicos, psicológicos, económicos y de marginación social.

Como prueban las circunstancias de sus arrestos, estas personas no alteraron el orden, no obstante, si hubiesen incurrido en algún delito, no existe Justificación Legal ni Moral para el trato que se les da y para sostener la negativa de las autoridades a reconocerles derechos al Habeas Corpus, otorgarles fianzas o presentarlos a juicio.

Al valorar los elementos anteriores se impone la presunción de que en el país existe ensañamiento como método de castigo para intimidar a quienes sostienen convicciones políticas opuestas a la oficialidad.

En ese sentido, debe señalarse que en el año 2002 también por presunta alteración del orden, otro grupo de opositores sufrió prisión prolongada sin juicios ni cargos, en condiciones similares de cautiverio que ocasionaron daños en el estado de salud de todos; entre ellos:

El Sr. Leonardo Bruzón Ávila, saludable en el momento de su arresto, en la cárcel estuvo a punto de morir por las huelgas de hambre que hizo exigiendo su derecho a juicio o su liberación. Fue excarcelado con Diabetes Mellitus, Hipertensión Arterial, Hiperlipidemia, Ataques Transitorios de Isquemia, Polineuropatía, Neurosis Depresiva Severa, además de perder los dientes y sufrir marcada pérdida de la visión.

El abogado Juan Carlos González Leyva, único Ciego en el mundo preso de conciencia, cuya limitación se sobre entiende resulta incompatible con el régimen carcelario y, por ello, aún después de excarcelado no puede recuperarse de los trastornos psiquiátricos que contrajo en la prisión.

En el 2003 le tocó el turno a otro grupo de 75 opositores pacíficos que todos testimonian progresivo deterioro de la salud física y psíquica, incluso las autoridades extendieron licencias extrapenales eventualmente a 15 de ellos por lo delicado de su salud, y no se conoce de uno solo que se conserve saludable.

En el 2004 la acumulación de esas condiciones carcelarias infrahumanas provocó el estallido de motines sangrientos en la Prisión Provincial “Combinado del Este” y en la Prisión “1580¨, ambas en la Ciudad de la Habana, con un saldo de varias decenas de muertos y lesionados.

Son incontables los casos que ilustran la Práctica Sistemática e Institucionalizada de métodos que, según la definición de las Naciones Unidas, tipifican como Tortura en las cárceles de Cuba, aplicados con el propósito de Castigo e Intimidación.

Sugerimos a las autoridades del país que niegan tales prácticas que investiguen, además de estos casos expuestos, la situación de los más de trescientos presos políticos que en la actualidad cumplen injustas condenas.

Como norma en los más de doscientos centros penitenciarios del país, que albergan una población penal cercana a los cien mil reclusos, estos carecen de protección frente a los tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Le recomendamos al Gobierno Cubano que asuma la obligación de respetar su propia legislación penal y, de igual modo, las legislaciones internacionales contra la Tortura establecidas por los Organismos Multilaterales.

A la vez, pedimos a la Cruz Roja Internacional, al Comité de Detención Arbitraria de la ONU, así como a los Gobiernos e Instituciones Democráticas, le exijan al Gobierno Cubano que reconozca y aplique esas legislaciones.

Ciudad de la Habana, Cuba, 9 de Enero de 2006.
* Director del Centro de Salud y DDHH “Juan Bruno Zayas”
** Periodista Independiente. *** Periodista Independiente.
http://medicinacubana.blogspot.com

viernes, enero 06, 2006

Diabetic says ironically will have to go to Venezuela for treatment.




By: Ana M. Perdigón. *

Erick Pérez Lara, who suffers from chronic diabetes, says ironically that he'll have to go to Venezuela to get his needed treatment.

Pérez Lara said he needs an insulin injection every four hours and that the local hospital is supposed to provide him with all the material so he can treat himself at home: the drug, syringe, alcohol and cotton. He said the hospital now has only the cotton.

"He no longer wants to leave the house because he fears what might happen to him on the street," said his brother, Elvis. "It looks like he'll have to go to Venezuela for treatment."

Lara's remark was a reference to the thousands of Cuban doctors who have been sent to Venezuela under a Cuban-Venezuelan agreement.

* Sancti Spiritus Cuba. Cubanacán Press. 22/12/05

lunes, enero 02, 2006

Médicos Cubanos en Venezuela: ¿Galenos o Comisarios Políticos?

Por: Dr. Eloy A. González.
Considero que es una cifra conservadora el fijar en más de 52 000 médicos, enfermeras y técnicos de la Salud cubanos, que han servido como trabajadores internacionalistas en las cuatro últimas décadas en unos 93 países. La historia parece comenzar el 24 de mayo del 1963 cuando una Brigada de trabajadores de la Salud llegó a Argelia,- y no precisamente fueron  médicos los que llegaron a Argelia-,  un país recién  independizado de Francia y enfrentando un conflicto territorial con su vecino, Marruecos.
La historia de la ayuda “solidaria y desinteresada” del gobierno de Cuba enviando profesionales de la Salud, nacía vinculada a un conflicto militar y a fuertes intereses políticos. Así fue y no hay duda que sigue siendo así. Un gesto de apariencia desinteresada deviene en manipulación política en el mejor de los casos.
Tengo la certeza de que el asalto al poder que se produjo en enero del 1959, trajo consigo un rapto de la sociedad civil cubana en sus mejores aspectos y logros. La naciente Dictadura por aquel entonces se apropió de la solidez y prestigio de la bien denominada Escuela Cubana de Medicina y esa apropiación incluía no sólo el talento, sino también las nobles virtudes y el indiscutible prestigio profesional de la clase médica cubana.

Hoy la historia se detiene en Venezuela, cifras aceptables señalan en más de 10 400 médicos cubanos radicados en Venezuela en una misión denominada “Barrio Adentro”. Considero que es la dislocación mayor de médicos cubanos establecido en un país foráneo, superando al escenario especial de Angola en la década del 70,  en medio de un conflicto militar que incluía  todo un ejército de intervención también cubano; o en la Nicaragua de los 80’s, tan importante en el orden político para La Habana, empeñada en establecer la dictadura Sandino-comunista a lo que diera lugar. En 1987 éramos 328 cooperantes en la Misión Médica Cubana en Nicaragua y esto incluía: los médicos, técnicos, enfermeros y personal administrativo; cifra insignificante en comparación con la presencia de los  médicos cubanos actualmente en Venezuela.
Los médicos cubanos en Venezuela, - en número tal-, supone la importancia que reviste para el régimen de La Habana consolidar en el orden político al gobierno de Hugo Chávez, fortaleciendo su discurso social e introduciendo un modelo de asistencia médica en y hacia los barrios más desfavorecidos y localizados en los núcleos urbanos más importantes del país. Pero este no es sólo el objetivo propuesto. El intercambio comercial, muy ventajoso para el régimen Castro-comunista, supone garantizar un producto de intercambio que es el trabajo que representa más de 10 000 médicos y el envío y atención especializada de pacientes venezolanos en Cuba, para recibir asistencia médica y tratamientos en las privilegiadas facilidades hospitalarias y de asistencia de Salud en general; establecidas desde hace mucho tiempo y  destinadas al floreciente Turismo de Salud en la Isla.
Se trata de intercambiar asistencia médica por barriles de petróleo (más de 50 000 barriles diarios) y divisas fuertes; que han sido unas de las múltiples vías de reanimación y mantenimiento de la empobrecida economía, que administra la ya demasiado prolongada  dictadura del Caribe.
La sociedad venezolana dividida en sí, se sumerge en una amarga disputa con relación a la presencia de tan numeroso grupo de médicos extranjeros, cuestionando su presencia y descalificándolos como profesionales. El gremio médico local establece que es necesario realizar acciones legales contra los cubanos que están ejerciendo en el país la Medicina y llama a defender los Hospitales y la profesión, no permitiendo que lleguen a los hospitales los  médicos cubanos. También y mediante un comunicado, la Confederación Médica Latinoamericana instó al gobierno de Hugo Chávez a restituir la legalidad en el ejercicio de la Medicina en Venezuela y a suspender el plan de Salud “Barrio Adentro”.
Estos médicos hacen algo más que atender enfermos, es el argumento más válido para descalificarlos, después de considerar y afirmar sin reservas  que no son  médicos. El periodista Uberto Mario, que desertó de la Oficina de Prensa de la Embajada de Cuba en Venezuela señalaba que: “los médicos tienen la orden de invitar a las familias de los barrios donde trabajan a ver videos con discursos del Coma-andante y los avances sociales de la Isla”; vivir en barrios marginales en Venezuela y tener que ver y oír discursos de Fidel debe ser algo traumatizante. Que existe una intención manifiesta de influir en el escenario social de un país utilizando sobre todo a los profesionales de la salud devenidos “internacionalistas”, manipulándolos para ofrecer un producto político de dudosa procedencia y cuestionable eficacia; eso lo sabemos muy bien los cubanos, y sobre todo los profesionales que hemos participado en las denominadas “misiones internacionalistas”. Pero si dejemos claro, que el descalificar a los médicos cubanos a nada conduce; el problema anda entre dictadores. El médico es una pieza más en el complejo engranaje que es el desempeño de las apetencias políticas de las dictaduras.
Esas piezas son utilizadas con eficacia. He leído artículos de prensa donde dicen que los médicos “han llenado de esperanzas las montañas de miserias y a millones de pobres que ahora se sienten como seres humanos, sólo porque un joven de bata blanca los visita en su casa, atiende a la familia y no cobra un centavo”. Otro articulista califica a los ataques a estos  médicos como: “el despiadado ataque mediático, xenofóbico y racista”. Una madre venezolana argumenta, según un periodista, cuan beneficioso fue seguir las instrucciones de un médico cubano con relación a la alimentación de su hija, colmando de “santidad revolucionaria” algo cotidiano en la práctica médica.
Los médicos cubanos en Venezuela, son eso: médicos debidamente formados y a la  vez utilizados por un régimen dictatorial. Son profesionales de generoso sentir que pueden ser manipulados y convertidos por obra y gracia de esos oscuros mimetismos; en  comisarios políticos de ocasión, agentes encubiertos, gigoló de Embajadas, e incluso soldados de infantería. Todo esto puedo afirmarlo porque así lo vi y lo experimenté en Nicaragua donde trabajé como Médico durante 18 meses; experiencia que ocupará un artículo futuro. Pero cualesquiera que sean los calificativos, la suerte está echada para ellos; como me decía una médica venezolana: “sean lo que sean tendrán que salir, tendrán que irse”.
Los médicos cubanos, herederos de una rica tradición científica y de formación médica que viene desde antes de 1959,- herencia aprovechada por el régimen-, transitan  por el difícil sendero entre las nobles intenciones y la imposición, entre la escasez y privaciones y las migajas que ofrecen ambos regímenes; entre los sueños de desertar-emigrar, y las presiones afectivas de familias que quedan siempre en la isla-cárcel, a la espera de su regreso.

Parejo con esto hacen su labor con apego al mejor hacer de la práctica médica, mostrando dedicación y constancia cualesquiera que sean las condiciones; atacarlos no es justo. No es bueno dar rienda suelta a las pasiones políticas, descargando las amarguras y frustraciones  sobre aquellos que también son víctimas. En Nicaragua fui testigo de cómo  muchos expresaban su odio por los Sandino-comunistas, incluso fueron víctimas de sus desmanes, cuando se acercaban a los médicos cubanos les hacían saber que no les interesaban el comunismo pero si les interesaban ser atendidos por ellos.
¿Cuál sería un posible escenario futuro para estos médicos? Bueno, debe ser algo mejor que las opiniones de un periodista venezolano, quien con incisivas palabras expresa: “En realidad necesitamos de todo. Manden lo que puedan. Se ofrece, además de dólares para el Amo, las tres comidas y jabón. No hace falta currículos”.
Un posible escenario futuro para estos médicos teniendo en cuenta la cambiante situación política de Venezuela, es la salida paulatina tal y  como ocurrió en Nicaragua cuando fueron firmados los Acuerdos de Esquipulas, que discretamente se fue reduciendo el  número de cooperantes internacionalistas tanto los de las misiones militares como las civiles.
De producirse un enfrentamiento y la sociedad venezolana se vea envuelta en un conflicto armado; debe de existir un plan de contingencia elaborado por los militares cubanos en Venezuela que prevé, si estos se suman o no al sector oficialista y   combaten o se pone en efecto un plan de evacuación de todo el personal a través de un país fronterizo. Esos planes los vi en Nicaragua y nada me hace suponer  que estas  estrategias puedan haber sido  cambiadas.
Quiero pensar en un escenario futuro en que los pueblos puedan desembarazarse de los Dictadores de insano proceder, o de crueldad infinita y apego permanente a lo atroz; para dar paso a enriquecedoras  sociedades democráticas donde los profesionales médicos cubanos y venezolanos puedan tomar contacto, reconocerse y tal vez,- por qué no-, trabajar unidos, superando las amargas experiencias de eventos políticos tan extraños a la magnánima  práctica médica.
© 2005