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miércoles, diciembre 19, 2012

Cólera, Dengue y enfermedades respiratorias agudas convergen en la región oriental de Cuba.

Dramática conjunción de epidemias en Guantánamo
LA HABANA, Cuba, diciembre, 2012  www.cubanet.org -La situación epidemiológica en la oriental provincia de Guantánamo continúa siendo peligrosa. Al dengue y al cólera se ha sumado una complicación respiratoria caracterizada por fiebre alta y una tos persistente. Esta conjunción de enfermedades ha obligado a la dirección del hospital Dr. Agostinho Neto  a habilitar nuevas áreas para la atención de los pacientes.
Constantemente, los medios de prensa de la provincia alertan a la población sobre las medidas que deben observarse en la manipulación y preparación de los alimentos, y también sobre la higiene personal, pero es evidente que una gran parte del pueblo no se percata de la magnitud de la situación, pues en los barrios periféricos de la ciudad muchos ciudadanos no hierven el agua y ni siquiera la tratan con hipoclorito de sodio, un producto que las autoridades han situado en las farmacias, aunque no en la cantidad suficiente.
Otros ciudadanos guantanameros continúan asistiendo a las fiestas populares que organizan las propias autoridades, y en esas aglomeraciones comparten a pico de botella el ron que se les vende. También algunos conductores de vehículos, estatales y privados, persisten en lavar sus equipos en los ríos que atraviesan o circundan la ciudad. Y se suman los cocheros, quienes, en los mismos ríos, bañan sus animales. En tanto, muchas personas de las comunidades de El Raposo, Los Cocos y Confluente usan esas mismas aguas para lavar la ropa y para otras labores domésticas.
Todos los establecimientos públicos han situado en sus entradas recipientes con agua, jabón e hiploclorito de sodio, para que los visitantes se limpien las manos y desinfecten sus zapatos. A veces pasa una avioneta fumigando sobre la ciudad, y continúan las inspecciones semanales y la fumigación de cada una de las viviendas y establecimientos públicos. Pero ni esto, ni la campaña que desarrollan los medios –que continúan sin decir que estamos padeciendo una epidemia de cólera-, parecen  haber sido suficientes para detener esta confluencia de enfermedades sobre la provincia.
La gravedad de la situación es tal que el Hogar de Impedidos Físicos adoptó la medida de no permitir la entrada de alimentos preparados o cocinados en otros lugares. Y la prisión provincial se ha declarado en cuarentena, suspendiendo las visitas a los reclusos y hasta la atención religiosa que reciben algunos de ellos.
Debido al secretismo con que las autoridades tratan asuntos como éstos, se desconoce el número de muertes que hasta la fecha han provocado las epidemias de cólera, dengue hemorrágico e infecciones respiratorias agudas, algo que impide que la población tenga una percepción real del peligro que nos acecha.
Se rumora que a los muertos por cólera no los están enterrando en el cementerio municipal de Guantánamo, sino en un área destinada para ellos en el cementerio del municipio Niceto Pérez García, a unos doce kilómetros de la capital provincial.
En medio de las carencias habituales que padecemos, las que algunos catalogan ya como endémicas, debido a su prolongación, esta confluencia de epidemias se nos ha echado encima como una maldición. Pero algunos guantanameros continúan viviendo como si nada ocurriese. Mientras, otros toman sus medidas, como un hermano de fe, a quien al preguntarle cómo veía este fin de año, me respondió: ¨Voy a ver al Padre Arturo, porque  si algo me pasa quiero que Dios me acoja confesado¨.
*Escritor y Periodista independiente; nació en la ciudad de Cienfuegos el 20 de septiembre de 1957. Es Licenciado en Derecho. En 1999 fue sancionado de forma injusta e ilegal a ocho años de privación de libertad y desde entonces se le prohíbe ejercer como abogado.

miércoles, septiembre 14, 2005

!Díganme la verdad! Argumentos en relacion al artículo: Deciphering Dengue



Por: Carlos Wotzkow
En el artículo citado, Science nos demuestra como la propaganda comunista es capaz de engañar con insana perversidad la ingenuidad que los americanos padecen. No hay forma mejor para Castro de influenciar a los Estados Unidos que utilizando su propio sistema de revistas científicas para timar al público. ¡Y de qué manera lo logra!, pues Science, se presta sin pudor a publicar cifras y estimados y supuestos descubrimientos, sin preguntar a la selecta científica de Castro lo siguiente: ¿por dónde entró esa variante del virus a Cuba? ¿Por qué no dan copia de las publicaciones para someterlas a escrutinio especializado? A los cubanos les doy un dato: El terrible dengue (DHF/DSS) entró en Cuba vía Nicaragua a finales de 1980, y los municipios aledaños a los 3 aeropuertos de Cuba, por los cuales se recibían las tropas que Castro envió al país centroamericano (1), fueron los primeros en padecerlo.
Desde entonces, el dengue se ha convertido en una pesadilla para nuestra población. Miles de personas (no cientos) murieron en la primera epidemia de 1981 y el país entero fue considerado vivario para la experimentación. Zonas enteras del territorio fueron bombardeadas con pesticidas a grado técnico incrementando así en un 63 % el número de muertos por asma (noten que la científica correlaciona en la revista Science al asma con el dengue), y municipios completos en el interior del país fueron abandonados a su suerte para seguir el curso natural de la enfermedad y sus vías de propagación.
De esta manera, Science resalta al público americano la historia y el desarrollo personal de una científica castrista, al tiempo que oculta el drama que padeció nuestro pueblo (cual conejillos de indias en jaula sin barrotes) en los años de 1981, 1997 y 2002.
Sin dudas, los marxistas de Harvard dirán “el mejor método para sacar conclusiones estadísticas sobre los estragos de una enfermedad viral es el cubano, ya que en una sociedad cautiva, la indefensión es absoluta y la ética permite utilizar subgrupos poblacionales como si fueran animales de laboratorio. Por añadidura, Science permite a la científica cubana describir las razones por las cuales la enfermedad ha hecho tanto daño en Asia (pobreza, casas improvisadas, aguas contaminadas), mientras ignora que esas mismas razones han sido el caldo de cultivo que ha permitido el brote de la enfermedad cada 5 o 7 años en Cuba. Science además, publica como “descubrimiento” de la científica cubana que ciertos linfocitos pueden retener una “memoria” de la infección del dengue que ocurrió 20 años antes.
Si no me equivoco, parecen hablar de las células T, o de los natural killer (NK), encargadas de eliminar los virus a nivel celular. Peor, parecen hablar en serio sobre una magnífica memoria de 20 años, cuando debieran tal vez hablar del florecimiento de progenitores involucrados en la producción de un tipo específico de células (¿Tc por ejemplo?). Quizás. En Mayo de 1996 (24 de mayo, para ser exacto), la revista Science publicó un informe de John Mellors en el que se mencionaba que la vida entera de un linfocito CD4 era de 2,2 días. Ahora, parece que la memoria de esta prestigiosa publicación es peor a la de los longevos linfocitos cubanos. Vaya, nada serio, apenas un comentario para entretener al público aburrido con esa barata propaganda para lectores incautos.
Pero hay más, el ser diabético, padecer anemia, o el ser blanco, puede influenciar el efecto devastador del dengue en el organismo afectado. Una decena de nombres latinos, todos colaboradores de la afamada científica “han documentado” lo anterior, pero, como por arte de magia, y para sorpresa de los lectores escépticos, la prestigiosa revista Science no nos indica la bibliografía en la que todos esos autores, con nombres latinos, hayan publicado sus resultados. Es más, se habla en términos de “demostrar” que el virus pertenece al genotipo asiático, cuando debiera hablarse de “corroborar”. Identificar en sí un genotipo viral no significa descubrir nada, excepto, claro está, si se describe por primera vez al susodicho.
Science, al más puro estilo propagandístico de la revista Ciencia y Técnica, da como un descubrimiento cubano la relación de IL-10 con el dengue. Y esto, cuando desde principios de los 90 se sabe que la producción de cytoquinasas y la cytolisis activada mediante los linfocitos T son contribuyentes potenciales de la enfermedad. Para cualquier principiante en Biología Molecular resulta obvio encontrar en procesos inflamatorios (con alta expresión de MMP’s), la respuesta de varias interleukines (no sólo IL-10, sino también IL-2 y IL-8, etc.). Elevados niveles de los receptores de TNF-alpha, IL-2 soluble, y CD8, han sido históricamente correlacionados con el dengue. Por ende, el incremento de los niveles de citoquinas tales como IFN-g, TNF-alpha, IL-10 en circulación demuestran que esa relación es harto conocida (2).
Más aún, entre las referencias de Science no aparece esa reciente de Halstead y los científicos cubanos, sino una de Halstead de 1970. La científica habla de una hipótesis publicada en 1997 y yo preguntaría: Have these people in Science been taken in by this hoax of the Cuban regime? Imagínense cuantos tontos americanos creerán a partir de ahora que Cuba es líder en los estudios sobre el dengue. Para ser más exactos, la mayoría dará por ciertos los “descubrimientos en materia médica” y todo, ¡gracias a Science! Pero bueno, que se puede esperar de estos editores americanos cuando Greenpeace afirma (y ellos publican) que “la energía nuclear en Cuba no ofrece peligro porque los técnicos cubanos están altamente calificados”.
¡Sobretodo, si consideramos nuestra larga historia en ingeniería nuclear!
(1) Hernández, L. R. 2002. El bumerang maldito. Encuentro en la Red: Diario Independiente de Asuntos Cubanos, Año III, Edición 278. Enero 14, 2002.
(2) El “Archive of Life Science Journals” muestra un repertorio de 38 publicaciones dedicadas a la relación de IL-10 y el dengue. Cada uno de esos trabajos posee una literatura de entre 20 y 80 títulos publicados entre 1980 y 2005. Ninguno es de los autores es cubano.
Bienne, Septiembre 10, 2005
gundlachi@hotmail.com
Artículo Publicado el 10.09.2005 en: www.gentiuno.com